Por Redacción
El alineamiento con Estados Unidos e Israel que le asegura a la oligarquía, en alianza con el capital financiero globalista, el sostenimiento de su programa político de restitución colonial, tiene aristas que impactan en los lineamientos de la seguridad nacional. El gobierno de Milei cede ante las presiones del eje anglo-estadounidenses y se subordina a la continuidad de la Doctrina Monroe en los marcos de la ejecución del plan de Estrategia de Seguridad Nacional diseñado por la administración de Donald Trump.
Por estas horas, el Ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti culminó su gira por Washington donde concretó una serie de acuerdos asimétricos que tienen como objetivo la transformación de las Fuerzas Armadas como subsidiarias de las políticas de seguridad diagramadas por Estados Unidos. El plan acordado incluye la protección de potenciales activos para la administración estadounidense sobre recursos naturales y estratégicos sobre los cuales la gestión Trump ha puesto el foco.
La gira del funcionario militar argentinos incluyó reuniones en el Pentágono con el Subsecretario de Guerra, Joseph Humire, y con el Director del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Michael Jensen, en un movimiento que consolida la alianza entre la administración de Javier Milei y el gobierno de Donald Trump. En este contexto, el gobierno de Milei busca el reequipamiento de las Fuerzas Armadas con dispositivos producidos por Estados Unidos.
De este modo, se acordó la adquisición de helicópteros Black Hawk y blindados Stryker, equipamiento que el Gobierno considera clave para lo que define como “guerra híbrida”: la custodia de gasoductos, centrales nucleares y yacimientos mineros frente a ciberataques o sabotajes internacionales. La intención es que los «insumos bélicos» lleguen a la Argentina a partir de 2027, aunque en Casa Rosada no descartan que las aeronaves puedan llegar al país durante este año.
Lo que desde el gobierno de Milei no responden es si Argentina está bajo alguna amenaza en particular por su alineamiento contra Irán, en el marco del conflicto bélico desatados por el eje reaccionario Estados Unidos-Israel. Por otro lado, cabe señalar que el Presupuesto contempla una partida inicial de 10 millones de dólares para las primeras cuatro unidades de Black Hawk. En paralelo, Estados Unidos proveerá tecnología y capacitación en ciberdefensa, ante la escalada de tensiones globales que puso en alerta el flujo energético del país.
El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del Estrecho de Ormuz impulsaron a Estados Unidos a buscar proveedores seguros de energía a través del Atlántico, un rol que Argentina aspira a ocupar. El embajador argentino, en Esatdos Unidos, Alec Oxenford respaldó las gestiones, aunque la venta de armamento requiere la aprobación del Capitolio.
Con las elecciones de medio término previstas para noviembre de 2026, la política de la administración de Trump pretende acelerar los tiempos para el cumplimiento de estos acuerdos, antes de que la campaña electoral paralice la agenda legislativa en Washington. Con la guerra en curso y son la amenaza e que se extienda en tiempo, Estados Unidos busca garantizarse el abastecimiento energético a bajo costo, por lo tanto, la relación con Argentina es siempre asimétrica.
