Por Redacción
El obispo de Rawson y vicepresidente de Cáritas Nacional, monseñor Roberto Álvarez, y el obispo prelado de Esquel, monseñor José Slaby C.Ss.R., recorrieron las áreas alcanzadas por los incendios forestales en la localidad de El Hoyo, en la provincia del Chubut y acompañaron a las familias de Puerto Patriada, uno de los sectores más golpeados por el avance del fuego.
La visita tuvo lugar en el marco de una jornada pastoral destinada a brindar contención a personas que perdieron viviendas, animales y fuentes de sustento. En ese recorrido, los obispos ingresaron a los hogares afectados, escucharon relatos de vecinos y ofrecieron gestos de cercanía frente a un escenario marcado por el cansancio social y la incertidumbre que dejó la emergencia ambiental.
La presencia institucional de la Iglesia se expresó en dos planos. Por un lado, a través del acompañamiento espiritual de sus autoridades pastorales. Por otro, mediante la asistencia material que coordina Cáritas Esquel, con la entrega de alimentos, agua, abrigo y apoyo comunitario orientado a la recuperación de las familias damnificadas.
Al cierre de la actividad, se celebró una misa en la solemnidad de la Virgen de la Candelaria, en la gruta mariana de Rincón de Lobos. La Eucaristía se realizó fuera del santuario, con el propósito de rezar frente al paisaje afectado por el incendio y las marcas visibles que dejó el fuego en cerros y bosques.
La celebración fue concelebrada por el párroco local, presbítero Mariusz Wojciech Jachym. Durante la homilía, monseñor Roberto Álvarez expresó: «no cansarse de pedirle a mamá María que interceda por su pueblo». Mientras se desarrollaba la misa, una llovizna comenzó a caer sobre el lugar. Las personas presentes recibieron ese momento con emoción y gratitud, en una jornada atravesada por el dolor social que dejó el desastre y por la búsqueda colectiva de alivio para la comunidad de El Hoyo y Puerto Patriada.