Por Redacción
El conflicto docente en Tierra de Fuego lleva nueve días sin resolución. El Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF), organización sindical que representa a las y los trabajadores de la educación de la provincia, rechazó la propuesta salarial presentada por el Gobierno de Gustavo Melella y resolvió continuar con el paro por tiempo indeterminado. La conducción sindical demandó una recomposición salarial que lleve los salarios a $3.000.352. El reclamo incluye a los educadores jubilados.
La propuesta oficial se conoció el último martes durante la reunión paritaria y contempla dos alternativas para agosto. El Ministerio de Economía ofreció un incremento del 1,9% sobre el valor índice o elevar a $100.000 un adicional que integra el salario docente. La segunda opción incluye un cronograma para cancelar tres cuotas pendientes de una deuda salarial correspondiente a 2025: la segunda cuota se abonaría en la tercera semana de septiembre, la tercera en octubre y la cuarta en noviembre.
La discusión salarial quedó atravesada por los descuentos aplicados sobre los haberes de julio y agosto. El Ministerio de Educación planteó devolver esas sumas si el sindicato acuerda una metodología para compensar las clases perdidas, levanta el paro y las permanencias en oficinas educativas de Río Grande y Tolhuin, y no convoca nuevas medidas de fuerza por reclamos salariales durante 2026. La cartera educativa estableció que la forma de devolución quedará sujeta a la disponibilidad de recursos.
En este escenario, la conducción sindical exigió que el Gobierno provincial «se abstenga de realizar cualquier tipo de descuento sobre los haberes de las trabajadoras y los trabajadores de la educación, así como también la devolución total e inmediata de los días descontados». Del mismo modo, expresó: «Es inadmisible que, mientras se niega una recomposición salarial acorde a la realidad que atraviesa el sector, se pretenda disciplinar mediante descuentos a quienes ejercen el legítimo derecho a reclamar salarios dignos y condiciones laborales justas. La responsabilidad del conflicto recae exclusivamente en un Gobierno que elige el ajuste y los descuentos por sobre el diálogo y las soluciones».
La dirigencia sindical enfatizó: «La docencia ha demostrado en todo momento su voluntad de encontrar una salida a este conflicto. Queremos cerrar el año trabajando, con tranquilidad y previsibilidad, sin tener que recurrir a nuevas medidas de fuerza para reclamar por nuestros salarios. Nadie elige transitar un conflicto: detrás de cada medida hay familias que necesitan llegar a fin de mes, trabajadores y trabajadoras que sostienen cotidianamente la escuela pública y una profunda preocupación por el deterioro de sus condiciones de vida. Si el conflicto continúa, no será por falta de voluntad de la docencia, sino por la falta de decisión política de un Gobierno que tiene en sus manos la posibilidad de presentar una propuesta salarial justa y dar una respuesta concreta a quienes sostienen la educación todos los días».
«Exigimos una solución inmediata: el cese de cualquier descuento, la devolución de los días descontados y una propuesta salarial que brinde previsibilidad hasta febrero de 2027, que establezca el camino hacia alcanzar el salario mínimo vital y móvil que construyó la Docencia, recuperar el poder adquisitivo perdido. Asimismo, toda recomposición salarial debe alcanzar también a las jubiladas y los jubilados docentes», demandó la representación de las y los trabajadores de la educación.
Al mismo tiempo, advirtió que «hoy la realidad es alarmante, el nivel de endeudamiento de la docencia es insostenible y la morosidad continúa creciendo como consecuencia directa del deterioro de los salarios. Exigimos una propuesta acorde a la realidad que vivimos, que permita regresar a las escuelas sin sostener un conflicto permanente provocado por la ausencia de respuestas políticas».
Por último, la conducción del SUTEF explicó que «la docencia necesita una solución urgente y quiere cerrar el año en las aulas sin la necesidad de nuevas medidas de reclamo salarial. Ahora es responsabilidad del Gobierno de Gustavo Melella tomar las decisiones políticas necesarias para hacerlo posible con la celeridad que la situación amerita generar el menor perjuicio posible para la comunidad educativa».