El Gobierno bonaerense puso en marcha un plan para contener los riesgos ante el avance de El Niño

Por Redacción

El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires puso en marcha un Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático para fortalecer la prevención y la respuesta ante eventos hidrometeorológicos extremos, con participación de los municipios y equipos técnicos bonaerenses. La iniciativa fue presentada durante el encuentro “¿Cómo nos estamos preparando para El Niño?”, que se realizó en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

El Ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, sostuvo que la Provincia busca mejorar el acceso a información en tiempo real para anticipar situaciones de riesgo. En esa línea aseguró que “para enfrentar estos fenómenos climáticos cada vez más extremos estamos construyendo un visor único provincial que integrará información en tiempo real de más de 400 estaciones meteorológicas, para que cada municipio pueda saber qué está pasando en su cuenca, sus ríos y arroyos. Tener datos, medir y compartir información es fundamental para tomar mejores decisiones”.

La ejecución del plan contempló la articulación de las subsecretarías del Ministerio con sus empresas y organismos y estableció medidas de prevención, preparación y respuesta destinadas a reducir el impacto de inundaciones, sequías, olas de calor y otros fenómenos asociados al cambio climático. La estrategia se organizó en tres ejes: monitoreo hidrometeorológico y coordinación; prevención y respuesta inmediata; y medidas estructurales.

En materia de monitoreo, la iniciativa contempló al Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico (SIMPARH), junto con el Comité de Gestión de Riesgo y Emergencia (CORE), la Mesa de Riesgo Hídrico y los informes de humedad del suelo y precipitación acumulada elaborados por la Autoridad del Agua (ADA). Actualmente funcionan 42 Estaciones de Monitoreo Automático (EMAs), mientras que el objetivo oficial es alcanzar 250 estaciones entre 2026 y 2030.

El segundo eje incorporó tareas de limpieza y mantenimiento de arroyos, reparación de vías de acceso y tramos afectados por anegamientos, junto con planes de contingencia frente a olas de calor destinados a sostener el acceso al agua potable y la energía eléctrica ante eventuales interrupciones de los servicios. Asimismo, incluyó un tercer componente de obras y proyectos para reducir el riesgo hídrico. El Ministerio previó 139 obras y proyectos vinculados con drenajes urbanos y defensas costeras, junto con siete estudios sobre esas áreas. A esto se sumarán diez intervenciones de infraestructura hidráulica regional destinadas a mejorar la capacidad de respuesta del sector agropecuario frente a inundaciones y sequías.

Katopodis sostuvo que «este es un contexto muy difícil, donde el Gobierno Nacional paralizó la obra pública, frenó la infraestructura hidráulica y no ejecutó los recursos específicos del Fondo Hídrico, incumpliendo la ley. Ante este contexto la decisión de Axel Kicillof es otra, que es seguir priorizando y planificando dónde tenemos que invertir los recursos para prepararnos mejor y enfrentar esta situación».

El encuentro reunió a representantes de municipios y equipos técnicos provinciales para analizar herramientas de monitoreo, protocolos de emergencia e infraestructura resiliente. El cierre incluyó un taller coordinado por el Instituto Interamericano para la Reducción del Riesgo de Desastres (IIARRD), en el que los gobiernos locales revisaron sus capacidades de respuesta ante emergencias hídricas y establecieron prioridades de acción.

La iniciativa provincial se desarrolló ante los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que prevén un régimen de lluvias superior al habitual en distintos períodos. Entre agosto y octubre, el este y el sudeste bonaerense podrían registrar precipitaciones por encima de los valores normales, mientras que el sudoeste y el centro-oeste tendrían condiciones más secas. Entre noviembre y enero, el pronóstico contempla lluvias superiores a las habituales en todo el territorio provincial. El escenario plantea riesgos de inundaciones urbanas y rurales, erosión hídrica y saturación de la infraestructura hidráulica y de servicios, por lo que el Gobierno bonaerense ubicó la anticipación y la coordinación con los municipios como ejes de su política de gestión del riesgo climático.

 

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