Sudán: millones de niños padecen la mayor «catástrofe humanitaria» del mundo

Por Redacción

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió este lunes que niñas y niños del norte de Darfur, en Sudán, atravesaron una crisis humanitaria extrema, con niveles alarmantes de desnutrición aguda y un deterioro acelerado de las condiciones de vida en Um Baru, Kernoi y At Tina, según los últimos datos del sistema de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC).

El portavoz de UNICEF, Ricardo Pires, afirmó: “No hay niños en el mundo que estén enfrentando lo que enfrentan los niños de Sudán en este momento (…) En algunas zonas del norte de Darfur, más de la mitad de los niños están gravemente desnutridos. No son proyecciones ni modelos. Está confirmado”.

Según el organismo, la población más afectada fue la de niños de entre seis meses y cinco años, identificados como el grupo de mayor vulnerabilidad frente al hambre extrema. Desde UNICEF advirtieron que la situación avanzó con rapidez en distintas regiones del país y que el tiempo para intervenir se redujo de forma drástica.

Desde la caída de Al Fasher, más de 127.000 personas se desplazaron hacia estas áreas, que ya se encontraban severamente golpeadas por el conflicto y la falta de servicios. En ese contexto,  Pires sostuvo que  “los niños están atrapados en lo que podría ser la batalla final por Darfur”.

El vocero detalló que la inseguridad generalizada transformó la vida cotidiana de la población civil. Ricardo Pires explicó que Kernoi quedó prácticamente desierta y que, en Um Baru, numerosas familias evitaron permanecer durante la noche en sus viviendas por temor a nuevos ataques.

La violencia y la falta de garantías de seguridad forzaron la suspensión de varias operaciones humanitarias, lo que dejó a miles de niños sin acceso a tratamientos urgentes contra la desnutrición. La situación se agravó por la propagación de enfermedades prevenibles y tratables, en un contexto marcado por la escasa cobertura de vacunación, la falta de agua potable y el colapso del sistema de salud.

UNICEF alertó que los factores que llevaron a Um Baru y Kernoi a superar los umbrales de hambruna —conflicto armado, desplazamientos masivos, derrumbe de los servicios básicos y severas restricciones de acceso humanitario— se reprodujeron en amplias zonas de Sudán. En ese marco, Pires advirtió: “Si la hambruna se está gestando aquí, puede extenderse a cualquier lugar al que llegue la guerra. Y esta guerra alcanza casi todo el país”.

De acuerdo con las estimaciones actuales, 33,7 millones de personas necesitaron asistencia humanitaria en Sudán, de las cuales la mitad fueron niños. Para este año, UNICEF proyectó que 825.000 menores padecerán desnutrición aguda severa, mientras que el 70 % de los centros de salud del país permaneció fuera de funcionamiento. La organización sostuvo que, sin un restablecimiento urgente del acceso humanitario y de los servicios esenciales, la crisis alimentaria infantil en Darfur y en otras regiones de Sudán continuará en expansión.

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