Sacachispas: el primer club peronista

*Por José Luis Ponsico 

Hace 75 años el gobierno del General Juan Domingo Perón creaba la «Fundación Eva Perón». Un organismo con aportes de capitales privados para fomentar acciones de Ayuda Social. Así, lo primero que se recuerda es la cruzada de los «Torneos Infantiles Evita», basado en el control médico de niños entre 10 y 12 años. La medicina social a cargo del Ministerio de Salud, de la eminencia Dr. Ramón Carrillo, «El Padre de la Medicina Social», nacido en Santiago del Estero.

Los niños en distintos barrios recibían atención médica en un Censo sin antecedentes. No sólo en el país. En toda América del Sur. Esto es: furgones del Ministerio convertidos en Salas Médicas, con profesionales atendiendo temas de los pulmones, garganta, nariz, oídos y ritmos cardíacos (el riesgo de un soplo al corazón). Detectaban distintos signos. En 3 años se puso fin a la Tuberculosis y Mal de Chagas, entre otras desgracias.

La primera inscripción remitió a unos 15 mil niños. En las primeras ediciones el crecimiento resultó en «progresión geométrica» en un país que no superaba los 14 millones de población. Tal fue el éxito que, con el agregado de las niñas en la edición de 1954, los Torneos alcanzaron un récord de 150 mil inscriptos. Nunca antes. Tampoco después de la caída del gobierno peronista, setiembre del ´55.

A poco nacía el primer club de barrio con marcada «raíz peronista»: Sacachispas, en Villa Soldati, luego de la participación en la primera edición de los Torneos Infantiles que ganaron en Rosario los pibes de «Morning Star». Los futuros «crack» del equipo con nombre colonizado —brillaban dos pibes luego futbolistas de Ñuls— remitieron a Primera: José «Piojo» Yudica y Roberto Puppo. El «dream team» pasó a llamarse «Evita». Corría 1949. Así se llegaba a la cruzada futbolera llevada al cine. En poco tiempo «Pelota de Trapo» y «Con los mismos Colores», aquí con protagonistas directos: «Tucho» Méndez, Mario Boyé, Alfredo Di Stéfano, Vicente de la Mata, Ángel Labruna. Varios de ellos «padrinos» de los Torneos Infantiles.

El que más participó fue el popular «Capote» De la Mata. También «himno» de Rodolfo Sciammarella: «A Evita le debemos gratitud» en la marcha previa. «Si ganamos o perdemos no ofendamos al rival«. Una letra que varios guardaron en la memoria (**). En distintos eventos, luego de medio siglo, grandes figuras de nuestro fútbol, varios célebres —Enrique Omar Sívori, José «Nene» Sanfilippo, Mario Rodríguez, Carlos Bilardo—, quizá menos público su compromiso con la idea. El peronismo alcanzó a los futbolistas del tiempo. Otro, Norberto Conde.

Hasta periodistas famosos, como Julio Ricardo, recordaban toda la letra de cuando tenía 12 años de edad. En un acto hace diez años en el Senado de la Nación, medallas a los que habían participado en la cruzada de la niñez. Julio Ricardo, que condujo, empezó: «A Evita le debemos gratitud». En una mañana inolvidable, la Comisión de Deporte, con participación de un miembro, el ex central Juan Carlos Guzmán, popular «Garza», recibieron honores varias glorias: José Francisco Sanfilippo, Antonio Garabal, Luis «Nene» Maidana, José Bernabé Leonardi y familiares de Silvio Marzolini.

Cuenta la leyenda que la idea surgió con el film «Pelota de Trapo», 1948, de Leopoldo Torres Ríos y actuación de Armando Bo, guión del periodista Ricardo Lorenzo «Borocotó» (*) uno de los secretarios de redacción de la revista «El Gráfico», fundada en 1919. El otro célebre de época, Félix Daniel Frascara. Dos abanderados del periodismo deportivo. El tercero en aquella cruzada, el periodista de «Crítica» Emilio Rubio, participación directa en la planificación de los «Torneos Infantiles Evita».

Otro famoso, Eduardo «Lalo» Pelliciari, cuando crecía la fama de «Fioravanti» (Joaquín Carballo Serantes). Los grandes relatores de los ´40 y 50. El segundo continuó en los 60 con su fama de «Maestro» en la narración. El Club Sacachispas en la película, barrio obrero, pibes del «potrero», luego llevado todo a los Torneos Infantiles «Evita» cuando el equipo juvenil del Barrio de Pompeya, fase eliminatoria, Sección 34a, escaló.

Se anotaban en la Seccional de Policía y Sacachispas llegó a instancias finales y tuvieron el privilegio, en el Estadio Monumental, River, de ganar la final 4 a 1. Con la presencia del Presidente Perón y su esposa «Evita». Casi nada. «Al término —cuenta uno de los primeros directivos del club de Villa Soldati, Aldo Vázquez, hijo de un ex futbolista de Huracán, tiempos de Guillermo Stábile y Cesáreo Onzari— el Gral. Perón pidió al Edecán que se acercara a los pibes que ganaron y preguntara a qué barrio pertenecían».

«Lo que representaban desde la Niñez —Perón impulsó la Constitución en el mismo tiempo: Derecho a la Niñez, Laborales, Aguinaldo, Vacaciones y Derecho a la Ancianidad— y situación de las familias?», evocó. «Uno de ellos, chiquito de 10 u 11 años, apellido Urbano, se animó a hablarle al Presidente de la Nación», siguió Vázquez. «Somos de Pompeya y nuestros padres, trabajadores», informó el niño.

«Algunos obreros (de la Construcción, dio a entender) y jugamos en la calle. No tenemos club de barrio», impactó el niño. «Al toque Perón dio instrucción al Edecán Naval, que estaba escuchando todo», continuó el testigo. El gobierno nacional apuntaló la creación del Club Sacachispas, primer club peronista, al tiempo que la Municipalidad de Buenos Aires, por pedido expreso del Gral. Perón, concedía tierras en zona de Villa Soldati para la sede de la entidad.

Al tiempo, un predio para la construcción del Estadio «Roberto «Beto» Larrosa», inaugurado en el ´54 con capacidad para 7.000 espectadores. Larrosa, directivo durante 30 años, decisivo en la construcción del Estadio, al cabo del ciclo en Primera «C», en corazón de Villa Soldati (**) sobre la avenida Lacarra y Fernández de la Cruz.

En aquel tiempo el Gral. Perón, en charlas con otras personas —uno de ellos, el dirigente de Banfield, Valentín Suárez, elegido por el gobierno como Interventor de la AFA—, el Presidente dijo: «Los pibes a los que abrazaba «Evita» en el estadio de River, en su mayoría vivían en Pompeya, un barrio de trabajadores y bien tanguero».

Sacachispas, «semillero» que brindó al fútbol «grande» a Norberto «Beto» Menéndez, que llegó a River en el ´53 con 16 años —pago de diez mil pesos y diez pelotas nro. «5» con tiento—. A Estudiantes llegaron Alberto «Turco» Poletti y el defensor Eduardo Manera, en el ´63, llevados por Miguel Ignomiriello.

Más adelante, «Maxi» Estévez, a Racing. Todos de Villa Soldati —aunque Menéndez ya era «crack» en Barracas—. El barrio que vio crecer a los hermanos Néstor y Edgardo Cantú, luego Huracán, y a los Adorno: Ramón a Independiente y el «Ruso» Miguel Ángel, en Racing. Luego Valencia, España.

Pasaron 75 años, en el «Rincón de los Recuerdos». Los griegos, desde su cultura de avanzada, decían: «Los Pueblos que no remiten a la memoria, pueden repetir sus errores».

 

 

 

* Columnista La Señal Medios, «Mundo Amateur» Víctor Lupo, Agencia Nacional y Popular, AGN Prensa y De Memoria.

** Rodolfo Sciammarella, pianista, compositor, guionista. Coautor de «La Marcha Peronista» y el  «Himno» de los Torneos Infantiles «Evita».

*** Ricardo Lorenzo «Borocotó». Periodista nacido en Montevideo a principios del siglo XIX,  Un clásico auto-didácta que pasó por varios empleos en su país.  El apodo surgió de un «Candombe» oriental. Escriba «brillante» en «El Gráfico» décadas del´40 y ´50.   Autor de «Apiladas» historias costumbristas en la contratapa. Imperdibles.

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