Por Redacción
El Gobierno libertario replica viejas y conocidas recetas y el último miércoles autorizó la toma de créditos por hasta 3.200 millones de dólares con bancos internacionales para afrontar vencimientos de deuda. La decisión quedó formalizada mediante resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, un día antes de que la Argentina deba cancelar compromisos por 4.300 millones de dólares con bonistas extranjeros. Ante este estado de situación, será el pueblo trabajador el que pague la «fiesta» financiera liberal que empobrece al país.
La operación contempla un préstamo de hasta 2.000 millones de dólares otorgado por BBVA Nueva York y Banco Santander, junto con otro financiamiento de hasta 1.200 millones de dólares concedido por Deutsche Bank AG, London Branch. Ambos acuerdos cuentan con garantías del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La estrategia había sido anticipada por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante la presentación del programa financiero para 2026 y 2027. En esa oportunidad, el funcionario afirmó: «Volver a Wall Street era una opción, no un objetivo». Los contratos establecen el pago de una comisión de estructuración equivalente al 0,5% del monto de cada préstamo para las entidades financieras participantes.
Como parte del esquema aprobado, The Bank of New York Mellon (BNY) actuará como agente administrador, mientras que el Banco Nación representará al Estado argentino en la ciudad de Nueva York ante eventuales litigios vinculados con los contratos, que estarán sujetos a la legislación de los Estados Unidos.