Por Redacción
En el marco de los 50 años del último golpe de Estado cívico-militar que asoló al país en 1976, la Juventud Sindical del Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento participó de un homenaje a las Madres de Plaza de Mayo en Plaza Solís, en el barrio de La Boca, junto a la organización Encuentro por la Memoria La Boca-Barracas. Durante la jornada se emplazó un monumento con la forma del simbólico pañuelo, realizado íntegramente por trabajadores de la organización sindical en la Isla Demarchi.
En diálogo con AGN Prensa, David Macagno, referente de la Juventud Sindical del SIPEDyB, aseguró que «este acto representa la reivindicación de la memoria colectiva. La memoria colectiva no es una mirada hacia atrás de manera nostálgica, es una herramienta para construir el futuro. A 50 años del golpe destacamos la militancia como esa herramienta de resistencia y de transformación contra el terrorismo de Estado».
El militante sindical destacó: «Nos centramos en una mirada activa porque nosotros siempre estamos cuando se trata de tender una mano solidaria y en esa militancia radica la verdad histórica y la justicia. Confrontamos y rechazamos los discursos negacionistas, reafirmamos nuestro compromiso democrático en defensa de los Derechos Humanos».
Macagno indicó que la militancia por la Memoria, la Verdad y la Justicia genera «espacios de participación con los vecinos y las vecinas, porque es un tema que nos atraviesa a todos. La militancia tiene que salir del corazón y hay que salir de manera genuina, con convicción, y esto representa la síntesis de un proyecto de país donde los trabajadores podamos vivir dignamente».
Para el representante de la Juventud Sindical del Dragado y Balizamiento, la Memoria «está centrada en los 30 mil compañeros desaparecidos y la militancia representa que sobre lo individual esté lo colectivo, porque esa es parte del legado que nos dejaron aquellos que fueron atacados por la Dictadura. Nosotros participamos de estas jornadas con alegría, porque nos hace sentir parte».
Por último, Macagno afirmó: «Hoy sabemos que a muchos compañeros el trabajo no les alcanza para vivir, sobreviven. Estamos en una situación muy compleja y que una parte de ese pasado oscuro vive entre nosotros porque así lo quiere el gobierno. Por eso militamos: para que la historia no se repita. Las buenas van a venir porque entendemos que nadie se salva solo y somos conscientes de que la organización sindical es la que sostiene en alto las banderas en defensa de los más humildes. Sin Memoria no hay justicia social y sin justicia social, no tenemos futuro».
