Los trabajadores judiciales y la CGT se manifestaron en contra del traspaso del fuero de la Justicia del Trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires

Por Redacción

La Unión de Empleados Judiciales de la Nación, que conduce Julio Piumato, llevó adelante este martes un acto multitudinario en Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales, en el marco del paro nacional contra el traspaso del fuero laboral a la Ciudad de Buenos Aires y en defensa de las fuentes de trabajo. Del encuentro participaron los principales referentes de la Confederación General del Trabajo.

En este contexto, el triúnviro de la CGT, Jorge Sola, expresó: «hay que fijarse en la mirada de la gente, esa tristeza que hoy invade, que atraviesa a la población en cada lugar del país cuando al laburante le sobra mucho mes para su salario, cuando va a su trabajo y se encuentra con que no tienen ni siquiera el coraje para enfrentarlos y decirles que a partir de ese día ya no tienen más su puesto laboral».

El dirigente sindical agregó que hacia adelante «está la solidaridad y la solidaridad es la fuerza que nos equipara al poder político. A veces escucho que se piden respuestas políticas a esa solidaridad gremial, claro que tenemos algo para decir, claro que tenemos algo para mostrar, claro que tenemos para hacer. Tenemos las herramientas gremiales para llevar adelante nuestro reclamo, nuestra protesta».

«Lo hacemos, pero esa es una responsabilidad gremial, es una responsabilidad de los sindicatos, es responsabilidad de los trabajadores. Tenemos que transitar sobre esa angustia y volver a recuperar la capacidad de emocionar para poder construir el proyecto político que tenga como centralidad al trabajador, pero no como engranaje de una economía, sino como el objetivo último de una economía que mira al trabajador y a su familia para que al final del mes tenga su dignidad», remarcó Sola.

En ese sentido, sostuvo que «no hay libertad -que tanto se pregona- si no hay justicia social. No nos tenemos que quedar en la tranquilidad de que todo va a suceder, necesitamos de todo y de todas, de cada uno, de cada una. Cada uno de nosotros, en cada lugar del país, en cada esquina, en cada pueblo, tenemos que ser capaces de ayudar a construir, no solamente en la coincidencia de ideas: hay que volver a emocionar. Hay que volver a buscar que esa emoción transite en cada uno. No solamente en el compadecimiento de que la estamos pasando mal, construyamos ese espacio que nos represente. Ayudemos a que la responsabilidad gremial que llevamos adelante se traduzca en una responsabilidad política».

 

A su turno, Julio Piumato, titular de la UEJN y Secretario de Derechos Humanos de la CGT, manifestó que «en este momento la lucha no es de todos y por todos. Por el foro del trabajo, por los estatutos que le quitan a los trabajadores de muchas actividades, por cada uno de los derechos que están cercenando. Por los trabajadores de plataforma, que ahora dicen que ni siquiera son trabajadores. Se olvidan que está la Constitución, que están las leyes, se olvidan de todo».

Al mismo tiempo, acotó: «todos hablamos del momento que vive la Argentina, del momento que vive nuestro pueblo. Los que luchamos no tenemos la mirada triste, los que luchamos tenemos alegría, tenemos dignidad, porque estamos defendiendo lo nuestro y aun, cuando llegamos con angustia a nuestros hogares, podemos mirar a nuestros hijos a los ojos y hacerlos sentir orgullosos de las madres y de los padres que tienen».

En esa línea, destacó que «lo hay que hacer es que esa dignidad y que esa mística contagie al resto, que como no se decide a luchar no encuentra el camino, se le nubla la vista. Ojalá que nadie se acostumbre, cuando está frente a un patrón, a bajar la cabeza. Porque si alguien dio esta legislación y la revolución social en Argentina, le dio la dignidad a las trabajadoras y a los trabajadores para que nunca más bajaran la cabeza frente a un jefe o a un patrón, fue Juan Domingo Perón».

«Todo trabajador tiene su dignidad, su humanidad y tienen que entender que debe ser tratado como tal y no como una cosa. Esta reforma, pretende eso: que los trabajadores sean cosas. Es una vuelta a la esclavitud, es una vuelta para que nadie pueda planificar la vida para sí y para su familia, sino que esté subordinado al capricho del patrón. Así que tenemos que luchar y tenemos que resistir esto», explicó Piumato.

En este contexto, destacó «la defensa del fuero del trabajo y la defensa de miles de puestos de trabajo». Del mismo modo, aseguró que «vamos a poner todo, vamos a seguir luchando. Ahora, una parte de la responsabilidad recae sobre el Poder Judicial Nación porque es la justicia que la tiene la responsabilidad y la obligación de defender los derechos económicos y sociales que están planteados en nuestra Carta Magna y en los convenios internacionales».

Piumato resaltó que «este Movimiento Obrero, al que muchos se apresuran a criticar, siempre estuvo donde tenía que estar. Cuando lo critican del gobierno, cuando lo critican de otro lado, algo estaremos haciendo bien, porque sino nos criticarían de un solo lado. Esto es bueno reflexionarlo, porque esos discursos disociadores tienden a confundirnos, tienden a que nosotros tengamos diferencias y sobre esas diferencias avanzan».

El dirigente sindical afirmó que «muchos de los que votaron esta ley (reforma laboral) no la leyeron, y hablo de legisladores del oficialismo. Lo vimos en el Congreso y me queda la duda si sabían leer, porque si leyeron la ley ya no solo son unos therians trabajando de renacuajos, sino ya son más hijos de puta porque votaron a conciencia. Y ni que hablar de aquellos que llegaron a sus bancas diciendo que eran peronistas, lo importante es no olvidar».

Piumato adelantó que la lucha continuará si se avanza contra los trabajadores del foro y con el traslado de la Justicia del Trabajo a la Ciudad, con medidas sorpresivas.

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