Por Redacción
Las organizaciones sindicales encuadras en la CONADU y CONADU Histórica, resolvieron la realización de un paro por 72 horas para los días 12, 13 y 14 de noviembre, en todas las universidades nacionales. En tal sentido, exigen que el gobierno libertario cumpla con la Ley de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición Salarial. Al mismo tiempo, reclamaron que se reabra la negociación paritaria para recomponer el poder adquisitivo de las y los docentes de la educación superior.
El salario de los trabajadores del sector no se actualiza desde diciembre de 2023 a instancias de las políticas oficiales. A lo largo de 2025, la tensión con el sector universitario se mantuvo presente y se intensificó después de las movilizaciones en defensa de la ley de financiamiento aprobada por el Congreso, vetada luego por Javier Milei.
El Poder Ejecutivo promulgó la norma de manera parcial y suspendió su aplicación, argumentando que el Congreso debía determinar las fuentes de financiamiento. Esa decisión fue impugnada judicialmente por el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires, que en su resolución sostuvo que “este decreto que promulga formalmente, pero suspende materialmente la ejecución de la ley, altera el sistema republicano de frenos y contrapesos establecido en el artículo 1° de la Constitución Nacional y quebranta la voluntad soberana del Congreso de la Nación”.
Tras un plenario de Secretarias y Secretarios Generales, Conadu resolvió la convocatoria a la huelga de 72 horas luego de una consulta nacional a la comunidad universitaria. En el comunicado emitido por la organización se afirmó que “fue total también el acuerdo de los sindicatos de todo el país en afectar el inicio del curso lectivo 2026 si el Gobierno no avanza en la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, y en judicializar en articulación con el Frente Sindical Universitario el reclamo por la apertura de paritarias”.
Por su parte, Conadu Histórica, integrante de la CTA Autónoma, había determinado la medida de fuerza el 30 de octubre, tras la deliberación de 84 delegados de asociaciones de base. En su congreso, la federación ratificó la profundización del plan de lucha “en defensa de la Universidad Pública y de los salarios” del personal docente y preuniversitario. La conducción de la organización sindical destacó la pérdida del poder adquisitivo y la ausencia de respuestas del Ejecutivo, que “obligan a exigir la inmediata convocatoria a paritarias” y a reclamar la plena vigencia de la Ley de Financiamiento Universitario.
El plenario de Conadu expresó además su respaldo a las y los docentes de ADUFOR, quienes denunciaron persecución y sanciones políticas en la Universidad Nacional de Formosa. A diferencia de protestas anteriores, el Frente Sindical Universitario no logró unificar criterios ante la crisis educativa. Algunos sectores adoptaron una posición distinta luego de las elecciones legislativas del 26 de octubre.