Los BRICS y el desafío de la IA como un bien público para reducir las desigualdades y fortalecer el mundo multipolar

Por Redacción

Los países que integran el bloque BRICS avanzaron en el desarrollo de la inteligencia artificial con estrategias nacionales activas y enfoques diferenciados, en un escenario global marcado por la disputa tecnológica, los desafíos éticos y la necesidad de reducir desigualdades. Expertos y funcionarios coincidieron en que la IA debe convertirse en un bien público accesible, capaz de fortalecer un mundo multipolar y ampliar el acceso a la salud, la educación y la producción de alimentos en el Sur Global.

El debate se dio en el marco de foros internacionales, informes especializados y presentaciones oficiales realizadas durante 2024 y 2025, con epicentro en Asia, América Latina, África y Europa oriental. La discusión giró en torno a cómo, para qué y bajo qué reglas los Estados deben impulsar la inteligencia artificial, en un contexto de competencia entre potencias y creciente peso geopolítico de los datos y los algoritmos.

La Secretaria General de la Asociación Internacional de Economías Digitales, Cristina Amor Maclang, planteó el eje conceptual del debate al afirmar: “La IA es una nueva infraestructura para el desarrollo humano”. Esa definición fue adoptada por los gobiernos del bloque, que implementaron planes nacionales en distintos momentos: China en 2017, India en 2018, Rusia en 2019, Brasil en 2021 y Sudáfrica en 2024.

Los avances se reflejaron en el índice global de preparación para la inteligencia artificial de 2023, que evaluó a 193 países. China se ubicó en el puesto 16, Brasil en el 32, Rusia en el 38, India en el 40 y Sudáfrica en el 77. El liderazgo chino se destacó en indicadores vinculados a ética, madurez tecnológica, accesibilidad y desarrollo del capital humano.

El fundador de una red social empresarial rusa especializada en contenidos expertos, Semión Teniaiev, explicó el peso del modelo chino: “China lleva la delantera: allí, la IA prácticamente forma parte de la infraestructura estatal, desde las fábricas hasta los servicios gubernamentales”. No obstante, otros analistas evitaron señalar un ganador absoluto y remarcaron la diversidad de trayectorias dentro del bloque.

China proyectó convertirse en líder mundial en inteligencia artificial para 2030 y sostuvo esa ambición con inversiones multimillonarias. Las estimaciones indican que hacia 2025 el Estado y el sector privado destinarán cerca de 100.000 millones de dólares al desarrollo de redes neuronales. Pekín impulsa, a la vez, estándares propios de regulación y exporta tecnologías de IA a países en desarrollo interesados en construir infraestructura digital soberana.

India avanzó con un modelo centrado en el sector tecnológico y el ecosistema emprendedor. Su industria digital generó en 2024 ingresos por unos 254.000 millones de dólares, equivalentes al 10 % del Producto Interno Bruto. Especialistas proyectaron que el mercado indio de soluciones de IA podría multiplicarse por 4,5 hacia 2030. El país integró estas tecnologías a la administración pública, la agricultura, la educación y la salud, con fuerte impacto en herramientas de traducción y reconocimiento de voz para una sociedad multilingüe.

Rusia concentró su estrategia en el sector público, apoyada en su tradición científica y matemática. Entre 2023 y 2024, la participación de soluciones nacionales de IA en organismos estatales creció del 25 % al 40 %, mientras que el mercado interno superó los 250.000 millones de rublos. La Estrategia Nacional hasta 2030 previó la creación de 25 regiones especializadas en IA y estimó que el 80 % de los diagnósticos médicos primarios se realizarán con apoyo de algoritmos.

Sudáfrica se posicionó como centro regional africano de inteligencia artificial, con foco en la inclusión social. El país desarrolló asistentes digitales para trámites financieros y administrativos y orientó la tecnología hacia salud, nutrición y educación. En 2022 se creó el Instituto Sudafricano de Inteligencia Artificial en la Universidad de Johannesburgo. Más de dos tercios de los centros de datos del continente se concentran en su territorio, mientras que startups locales captaron unos 610 millones de dólares en 2023. El objetivo oficial apuntó a formar 5.000 especialistas y crear 300 empresas del sector para 2030.

Brasil estructuró su política de IA sobre bases éticas y regulatorias. El programa “IA para el Beneficio de Todos” destinó unos 23.000 millones de reales entre 2025 y 2028, con participación del sector privado y organismos estatales. El país impulsó la creación de una supercomputadora de alto rendimiento en Petrópolis, con aspiraciones de ubicarse entre las cinco más potentes del mundo. La Ley General de Protección de Datos funcionó como eje para la regulación inicial de sistemas automatizados, con énfasis en transparencia y derechos de niños y adolescentes.

La expansión de la inteligencia artificial planteó tensiones comunes: consumo energético, pérdida de empleos, protección de datos y soberanía tecnológica. Informes de Naciones Unidas recomendaron basar el desarrollo en principios de seguridad, transparencia y sostenibilidad. Sin embargo, cada país del bloque priorizó esquemas propios de regulación.

China presentó en 2023 la Iniciativa Global para la Gobernanza de la IA, orientada a la cooperación entre países en desarrollo y a la supervisión preventiva de riesgos. India aprobó en 2024 la plataforma IndiaAI Mission, con apoyo estatal a investigadores y desarrolladores. Brasil anunció en 2025 que comenzará a regular sistemas de IA antes de sancionar una ley específica. Rusia recibió en noviembre de 2025 la instrucción presidencial para diseñar un plan nacional de implementación de IA generativa y avanzar con un centro de coordinación estatal.

Los especialistas coincidieron en que existen bases sólidas para la cooperación, aunque persisten obstáculos vinculados a marcos regulatorios fragmentados, normas técnicas incompatibles y asimetrías de inversión. El Secretario General Adjunto de la Asociación Internacional de Economías Digitales, Alexánder Titov, sostuvo: “Una regulación eficaz en los países BRICS requerirá elevar las calificaciones técnicas de los organismos reguladores, el desarrollo legislativo multilateral, enfoques basados en el riesgo, cooperación transfronteriza e inversiones en infraestructura de prueba y monitoreo”.

Las iniciativas conjuntas comenzaron a tomar forma en 2025. En julio, el Foro de Medios y Centros Analíticos de los BRICS en Río de Janeiro presentó una propuesta de cooperación en inteligencia artificial aplicada a la producción informativa y la investigación. En noviembre, los países BRICS+ lanzaron un centro con casi 80 casos verificados de uso de IA en 30 países.

Consultados sobre el futuro del bloque en este campo, los expertos coincidieron en que coexistirán competencia y cooperación. Semión Teniaiev, experto en tecnologías de la información y negocios lo resumió de este modo: “La competencia es un motor. Pero sin cooperación, especialmente en investigación, seguridad e infraestructura, todo será más difícil y costoso. La estrategia óptima es competir en productos y cooperar sobre la base”. Para los analistas, solo bajo ese esquema la inteligencia artificial podrá convertirse en una herramienta clave del Sur Global para reducir desigualdades y consolidar un mundo multipolar.

 

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