Por Redacción
La Unión de Empleados Judiciales de la Nación apoyó a los trabajadores del fuero de la Justicia Nacional del Trabajo, que resolvieron la toma del edificio en el centro porteño. La Comisión Directiva de la organización sindical que encabeza Julio Piumato ratificó el paro nacional con movilización para el martes 24 de febrero y denunció que el traspaso de dicho poder judicial al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, dispuesto en el proyecto de ley de reforma laboral, representa un hecho de enorme gravedad que pone en riesgo miles de puestos de trabajo.
La conducción de la UEJN aseguró que «la aprobación, por parte de senadores y diputados, del proyecto centralista y regresivo promovido por el Poder Ejecutivo Nacional constituye una verdadera traición a las y los trabajadores y a la función constitucional que cumple la Justicia del Trabajo».
En esa línea, agregó que «frente a ello, resulta imprescindible profundizar las medidas de acción directa, sin perjuicio de la evaluación y promoción simultánea de las acciones judiciales pertinentes, orientadas a neutralizar los efectos de una ley manifiestamente inconstitucional y contraria a los tratados internacionales con jerarquía constitucional».
Asimismo, la conducción sindical remarcó que «el avance contra la Justicia Nacional reviste una gravedad institucional extrema y sus consecuencias pueden resultar irreparables para la tutela judicial efectiva de los derechos laborales». Ante ello, subrayó: «No permitiremos el desmantelamiento de estructuras esenciales del sistema judicial ni la vulneración de los derechos de las y los trabajadores. La «modernización» es entrega. El traspaso es destrucción».