Por Redacción
Expertos del sector pesquero aprobaron el pasado 31 las Directrices para Servicios Justos en el Mercado Laboral para Pescadores Migrantes, el primer instrumento internacional destinado a promover la equidad, la transparencia y la responsabilidad en la contratación de trabajadores migrantes del sector pesquero. La medida representa un avance relevante en los esfuerzos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por garantizar el trabajo decente y fortalecer la protección de quienes se desempeñan en la pesca.
Las directrices fueron adoptadas tras cinco días de debate tripartito en la sede de la OIT, entre el 27 y el 31 de octubre, con la participación de representantes de gobiernos, propietarios de embarcaciones y organizaciones de pescadores. El documento complementa el Convenio sobre el trabajo en la pesca (n.º 188), aprobado en 2007, que estableció estándares mínimos de vida y condiciones laborales para los pescadores en todo el mundo.
La presidenta de la reunión, Julie Carlton, afirmó: “Estas directrices inspirarán y apoyarán a gobiernos, empleadores y trabajadores para implementar políticas y tomar medidas que fomenten servicios justos en el mercado laboral para pescadores migrantes y mejoren la protección de esta fuerza laboral vulnerable”.
Por su parte, el director del Departamento de Políticas Sectoriales de la OIT, Frank Hagemann, sostuvo: “Esta reunión ha demostrado que un diálogo tripartito eficaz puede ofrecer herramientas prácticas para fortalecer la protección y la responsabilidad en los sistemas de contratación”. Agregó que “estas directrices ofrecen una respuesta oportuna y concreta en un momento en que la solidaridad con los trabajadores migrantes está cada vez más bajo presión, enviando una señal fuerte y positiva al mundo”.
El documento establece medidas concretas, entre ellas una distribución clara de responsabilidades entre las partes involucradas, mecanismos de rendición de cuentas, garantías financieras en casos de abandono, normas sobre traslados en el mar y permisos en tierra, acuerdos modelo entre pescadores y reclutadores, salvaguardias frente al engaño y canales accesibles de denuncias en todos los Estados. También impulsa la cooperación transfronteriza entre autoridades para reforzar la responsabilidad y combatir abusos a lo largo de la cadena de contratación.
El vicepresidente del Grupo de los Trabajadores, Johnny Hansen, expresó que “la pesca sigue siendo una de las industrias que presentan más desafíos y una de las menos reguladas en el mundo del trabajo. Estas directrices nos brindan una verdadera oportunidad para cambiar eso, asegurando que la contratación sea justa, que se respeten los derechos y que los pescadores puedan trabajar con dignidad y seguridad”.
Desde el Grupo de los Empleadores, su vicepresidente Cor Blonk valoró el consenso alcanzado: “Los empleadores están firmemente comprometidos con la contratación justa y con condiciones laborales decentes. Estas directrices son un avance en la provisión de herramientas claras y equilibradas que ayudan a todos los actores a cumplir con sus responsabilidades”.
En representación del Grupo de los Gobiernos, Shaun Rogers afirmó que “estas directrices ofrecen un marco colaborativo para que gobiernos, empleadores y trabajadores garanticen que las prácticas de contratación y empleo sean legales y humanas”.
La OIT destacó que el nuevo instrumento servirá de guía para que los Estados fortalezcan sus marcos normativos y promuevan relaciones laborales equitativas en un sector caracterizado por la informalidad y la vulnerabilidad de su fuerza de trabajo migrante.