La Mesa Sindical rechazó los datos inflacionarios del INDEC y afirmó: «No aceptamos la vida mínima que nos quieren imponer»

Por Redacción

La Mesa Sindical integran diversas organizaciones sindicales, rechazo en las últimas horas el índice inflacionario presentado por el INDEC libertario. La dirigencia sindical explicó que el informe del organismo oficial «no toma en cuenta la magnitud del aumento de los combustibles que impacta especialmente sobre los productos de la canasta familiar».

La organización gremial, denunció que desde el gobierno «no pudieron ocultar el aumento de los artículos escolares, guardapolvos, calzado, equipos de gimnasia y las cuotas de los colegios. Una de sus consecuencias fue el cierre de algunos establecimientos en varios centros urbanos porque los padres no pudieron soportar dichos aumentos».

Por otro lado, afirmó que «la inflación reconocida por el gobierno siguió pegando duro en los rubros que más
pesan en el presupuesto familiar: alimentos y bebidas no alcohólicas (3,4%), gastos en la vivienda, agua, luz, gas y combustibles (3,7%), transporte (4,1%) y recreación y cultura (3,6%)».

Asimismo, sostuvo que «sumado a esta realidad se acumulan despidos y suspensiones en el tejido industrial de todo el país. Ya no hay provincia donde los puestos de trabajos no disminuyan, Aun en las provincias que dependen de la actividad petrolera, gasífera o minera se suceden suspensiones rotativas o crecen las tercerizaciones a ritmo rampante».

En esa línea, la Mesa Sindical puso énfasis en un rasgo que la medición del INDEC no tiene en cuenta: «el endeudamiento familiar para solventar los gastos cotidianos. Para vivir, no para darse lujos», y agregó que si se actualiza la medición «la inflación es del 25% y que la cifra crecerá a medida que el gobierno se empecine en maquillar las mediciones venideras».

Por último, subrayó: «Todos los que movemos este país y producimos la riqueza existente tenemos el derecho y la obligación de exigir que nos devuelvan ese porcentaje succionado de nuestros salarios y haberes jubilatorios durante estos dos años y medio. El aumento de salarios y el desendeudamiento familiar son necesarios y posibles. No aceptamos la vida mínima que nos quieren imponer».

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir