Por Redacción
La Conferencia Episcopal Argentina expresó su respaldo al papa León XIV en medio de un escenario global atravesado por conflictos armados y luego que Donald Trump arremetiera en su contra por no respaldar la política belicista de Estados Unidos. El pronunciamiento destacó el llamado del pontífice a la paz y reclamó a los líderes mundiales que prioricen el diálogo por sobre la confrontación.
A través de un comunicado, que llevó las firmas del Arzobispo de Mendoza y presidente del organismo, Monseñor Marcelo Colombo, y del obispo auxiliar de San Isidro y Secretario General, Monseñor Raúl Pizarro. La conferencia manifestó su cercanía con el Papa y valoró su intervención pública frente a la escalada de violencia en distintos puntos del planeta.
En este contexto, el obispado remarcó que «el sábado mismo nos recordaba: «Volvamos a creer en el amor, en la moderación, en la buena política. Formémonos y comprometámonos en primera persona, cada uno respondiendo a su propia vocación. ¡Cada uno tiene su lugar en el mosaico de la paz!»».
En esa línea, subrayó: «En estos tiempos difíciles, los obispos argentinos agradecemos su insistente llamado a una paz “desarmada y desarmante”. Su valiente grito a quienes tienen responsabilidades directas: «¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte».
Por otro lado expresó que «en estos días, su viaje apostólico por África se presenta como un signo elocuente de esa misión: salir al encuentro de los pueblos, escuchar sus dolores y esperanzas, y recordar que el diálogo, la fraternidad y el respeto entre las naciones son el único camino posible para un futuro compartido».
Por último, la Conferencia Episcopal, puntualizó que «la Iglesia en Argentina desea asumir la propuesta del Papa a unir «las energías morales y espirituales de millones, de miles de millones de hombres y mujeres, de ancianos y jóvenes que hoy creen en la paz, que hoy eligen la paz, que curan las heridas y reparan los daños causados por la locura de la guerra» y pide al Señor que sostenga la misión del Santo Padre y conceda al mundo el don de la paz».