Por Redacción
La CTA Autónoma que conduce Hugo «Cachorro» Godoy, rechazó el ajuste unilateral del Salario Mínimo, Vital y Móvil realizado por el Gobierno de Javier Milei. El Secretario General de la organización gremial, denunció que tras la caída de la reunión del Consejo del Salario hubo un acuerdo entre la administración libertaria y los empresarios para facilitar el aumento por decreto y sin discusión. Cabe recordar que el haber será de $328.400 en noviembre y que llegará a los $376.600 en agosto de 2026.
Godoy expresó que «hubo acuerdo en la reunión del Consejo del Salario entre el gobierno y los empresarios para boicotear ese ámbito y facilitar al gobierno un aumento por decreto. Son un grupo de empresarios basados en economía de exportación, extractivismo, de comodities, reunidos en la UIA, y un gobierno que aplica la política basado en esos intereses».
Por otro lado, el dirigente sindical explicó que «el proyecto de reforma laboral del gobierno, del que no conocemos todavía los detalles, es muy parecido al capítulo laboral del DNU 70/20, que fue suspendido en su aplicación por inconstitucionalidad por la justicia laboral en Argentina, fue redactado en el estudio jurídico de Funes de Rioja, que fue hasta hace dos años el presidente de la UIA y un aliado estrecho de Julio Rocca, presidente de Techint, que maneja la presidencia de YPF. Ese es el acuerdo de fondo que está funcionando en la Argentina, que excluye, discrimina, margina y explota a los trabajadores y trabajadoras”.
En este marco, sostuvo que «mantener el SMVyM en estos niveles, que implican la mitad del valor de una canasta de indigencia para un trabajador sin carga de familia, es un ancla que tira para abajo toda la escala: de los trabajadores con convenio colectivo; a quienes no tienen paritarias como trabajadores rurales o estatales de mucho municipios; y prestaciones sociales como Potenciar Trabajo, que está congelado desde noviembre de 2023 en 73 mil pesos».
Por último, Godoy expresó que este «es un mecanismo de control social, de regulación a la baja de los ingresos de los trabajadores, y de maximización de las ganancias del sector empresarial ligado a las importaciones, y destruir el mercado interno por reducción del consumo. Hoy están cerrando unas 30 empresas por día en Argentina».