Por Redacción
El Sindicato Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA), que conduce Mariano Vilar, manifestó en las últimas horas su rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno liberal de Javier Milei. La conducción de la organización sindical advirtió sobre las consecuencias «devastadores» que tendrá esta normativa sobre la estructura del Sistema Solidario de Salud, tal como lo anticipó la Confederación General del Trabajo.
En este marco, Vilar explicó que “la reducción de las contribuciones patronales del 6% al 5%, presentada livianamente por el Gobierno como una baja marginal de un punto porcentual, implica en la práctica una puñalada al corazón de nuestra obra social. Puntualmente, en el caso de OSCONARA, esta medida representa una caída superior al 17% en la recaudación, afectando de manera directa la continuidad y calidad de las prestaciones de salud destinadas a trabajadores, tanto activos como jubilados”.
Al mismo tiempo, el dirigente sindical aseguró que «el Gobierno habla de un punto como si fuera insignificante, pero para nuestra obra social ese punto significa menos atención, menos medicamentos y más dificultades para sostener las prestaciones de miles de compañeros y compañeras. Acá no hay ninguna discusión técnica. Esta es, lisa y llanamente, una decisión política que pone en riesgo el derecho a la salud de los trabajadores”.
Vilar enfatizó: «Esta reforma no busca generar empleo ni mejorar las condiciones laborales. Busca desfinanciar deliberadamente a las obras sociales sindicales y debilitar una de las pocas herramientas que todavía garantizan acceso a la salud para los trabajadores activos y jubilados”.
El Secretario General del SICONARA, afirmó que «estamos frente a un experimento político profundamente inhumano y antiobrero. Mientras se desfinancia la salud pública, se recortan aportes patronales y se encarecen las prestaciones médicas y los medicamentos, se le exige a las obras sociales que hagan milagros con menos recursos. Es una ecuación imposible que solo conduce al deterioro del sistema”.
Del mismo modo, señaló que la obra social de la organización sindical, OSCONARA no es un empresa privada, sino que es un institución solidaria puesta al servicio de las y los trabajadores: “Cada peso que se le quita a la obra social es un golpe directo a la salud de nuestros compañeros. No vamos a aceptar que se desfinancien las obras sociales sindicales para cumplir con un plan de ajuste dictado por los grandes empresarios”.
Vilar ratificó que el SICONARA continuará con su denuncia pública ente lo que significa un retraso importante para la clase trabajadora. Asimismo, confirmó que la conducción del sindicato evalúa todas «las acciones gremiales, políticas y judiciales necesarias para defender la salud y los derechos de los conductores navales y sus familias».