Por Redacción
Tras el fracaso del Consejo del Salario y alienado con el sector empresario, el Gobierno de Javier Milei dispuso un incremento de 6.400 pesos para el salario mínimo, vital y móvil. De este modo, el haber que hoy se encuentra en 322.000 pesos pasará a 328.400 muy lejos de las exigencias de las tres centrales sindicales. Una vez más, la administración libertaria empuja la baja salarial en un contexto de crisis económica donde la recesión y la inflación impactan de manera negativa en el bolsillo de los trabajadores.
En agosto del año que viene la suba será del 16,8 % lo que significa un retroceso frente a la proyección inflacionaria. La administración libertaria achata así la base salarial con un piso por debajo de las necesidades básicas de los trabajadores. La medida fue dispuesta por la presidente alterna del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, Claudia Silvana Testa, sin ampliar las instancias de negociación.
Para el mismo mes del año que viene, el haber mínimo se ubicará en los 376.600 pesos muy por debajo de la canasta básica alimentaria y en franco retroceso ante la inflación. La decisión unilateral del gobierno evidencia su inclinación a beneficiar sistemáticamente al capital. Cabe recordar que durante el fallido encuentro del Consejo del Salario, los empresarios ofrecieron un aumento de 7.000 pesos, mientras que las centrales obreras demandaban una suba entre los 190.000 y 414.000 pesos.
Con esta decisión, el gobierno libertario ratifica su determinación de empobrecer a los trabajadores a través del ajuste sobre el salario. Al mismo tiempo, impulsa la precarización del trabajo y la destrucción del poder adquisitivo de la clase trabajadora. Asimismo, pretende imponer una reforma laboral que legitime la usura y la explotación en el marco de la restitución del régimen oligárquico. Frente a este escenario, no son pocos los dirigentes sindicales que avisaron un escenario de mayor conflictividad social.