Por Redacción
Representantes de la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma se reunieron en las últimas horas con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, el obispo Marcelo Colombo, para analizar el impacto de la crisis social, económica y laboral inducidas por las políticas del Gobierno libertario. Durante el encuentro, los dirigentes sindicales de las tres centrales sindicales coincidieron en que la situación es preocupante y ratificaron la necesidad de fortalecer la unidad del Movimiento Obrero para defender el empleo, los salarios y los derechos de los trabajadores.
La reunión contó con la participación del Secretario General de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky; el titular de la CTA Autónoma, Hugo «Cachorro» Godoy; y el Cosecretario General de la CGT, Octavio Argüello. Durante el encuentro, los dirigentes sindicales compartieron un diagnóstico sobre las consecuencias que, a su entender, las políticas del Gobierno liberal tienen sobre el empleo, los salarios, la producción, la educación, la salud y las condiciones de vida de millones de argentinos. En ese marco, coincidieron en profundizar la unidad del movimiento obrero para defender el trabajo, la justicia social y los derechos conquistados.
Los sindicalistas reafirmaron la necesidad de sostener ámbitos de diálogo que permitan construir respuestas colectivas frente al deterioro de las condiciones de vida del pueblo trabajador. Con ese objetivo, ratificaron el compromiso de continuar articulando acciones conjuntas en defensa del trabajo, la producción nacional y una Argentina con justicia social.
Colombo sostuvo que es necesario luchar por el «futuro que queremos dejarles a las próximas generaciones«. Asimismo, puso especial énfasis en la problemática de la salud mental, en particular entre los jóvenes, y en la necesidad de generar condiciones para que puedan desarrollar una vida digna y proyectar su futuro. “Cuenten con nuestro apoyo”, dijo al finalizar la reunión. En tanto, Argüello expresó su preocupación por la situación que enfrentan las obras sociales sindicales debido al abandono del Estado.
Godoy, por su parte, aseguró que «la unidad es indispensable para luchar en contra de los cierres de pequeñas y medianas empresas, los topes a las paritarias, la ley de reforma laboral que ha venido aniquilar el derecho de huelga y el intento de destruir las organizaciones sindicales y las que forman parte del pueblo», y precisó que «las tres centrales sindicales pusieron en marcha un plan de lucha no solamente organizando la resistencia de los y las trabajadoras, sino articulando con otros sectores de la sociedad».
Yasky, explicó que «la reunión sirvió para poner en común el diagnóstico acerca de la grave situación social que estamos afrontando los trabajadores y los sectores populares en la Argentina». Por último, remarcó: «Compartimos la misma preocupación alrededor de la caída del poder adquisitivo, de la destrucción de empleos, del retroceso enorme que significa para los jubilados haber perdido derechos. En este cuadro de situación compartido, las centrales sindicales expresamos la voluntad de participar en las mesas territoriales que se van a ir construyendo para exponer las demandas del movimiento social».