Por Redacción
La Cámara de Diputados convirtió en ley el acuerdo del Gobierno libertario con dos fondos acreedores que mantenían litigios contra la Argentina por títulos de deuda impagos desde la crisis de 2001. La votación terminó con 139 votos afirmativos y 97 negativos, tras su aprobación previa en el Senado, que había habilitado el tratamiento con 40 votos a favor y 22 en contra. De esta manera, el Congreso ratificó la subordinación de la gestión liberal con el capital especulativo. Esta deuda no la pagarán los funcionarios de la actual gestión, ni aquellos que la contrajeron, sino el pueblo trabajador.
El entendimiento contempla el pago de 171 millones de dólares distribuidos entre Bainbridge Ltd. y el fondo liderado por Attestor Value Master Fund LP, con una reducción cercana al 30% respecto de los reclamos originales. A cambio, los acreedores aceptan desistir de nuevas acciones judiciales contra el Estado argentino.
Durante la misma jornada, la Cámara baja aprobó el proyecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como “Súper RIGI”, que ahora pasará al Senado para su sanción definitiva. La iniciativa obtuvo 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, con el objetivo de otorgar incentivos y condiciones de seguridad jurídica para proyectos de gran escala orientados a nuevas actividades económicas.
Durante el debate, el agente de la oligarquía, Bertie Benegas Lynch sostuvo: “Argentina tiene la posibilidad de cerrar esta herida de deshonra internacional después de 25 años”. En tanto, el diputado Miguel Ángel Pichetto cuestionó el esquema de financiamiento del acuerdo y expresó: “La ley carece de la asignación presupuestaria que exige la Ley de Administración Financiera”.
Por otro lado, el legislador nacional de Unión por la Patria, Itai Hagman expresó: “Este bloque rechaza terminantemente este proyecto de ley. Esta narrativa de que el gobierno viene a desmontar más de cien años de decadencia, que no tienen nada que ver con la historia de nuestro país y con las grandes crisis, es una mentira absoluta». Por último, agregó que «lo que se está discutiendo acá es pagarles a fondos buitres. El término holdouts es un término que suena mejor, parece más inofensivo, pero no tengan miedo de decir que lo que ustedes quieren es pagarles a los fondos buitres».