Por Redacción
La Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA), expresó su alarma ante la profunda crisis de producción industrial que a traviesa el país, producto de las políticas de Javier Milei. A través del documento: “Industria argentina en emergencia: convocatoria nacional ante el industricidio. A la sociedad argentina, es hora de abrir los ojos y actuar“, dio cuenta de la ola de cierres de fábricas y empresas que decidieron dejar de producir en Argentina para transformarse en operadoras de importaciones.
En tal sentido, la CSIRA aseguró que el país se encuentra en franco retroceso productivo. Aseguró que «Argentina atraviesa un proceso de deterioro industrial tan profundo como acelerado, que no puede ser interpretado como parte de un ciclo económico habitual. No estamos frente a una recesión industrial pasajera ni a un ajuste transitorio. Lo que observamos es una desindustrialización inducida, resultado directo de una orientación económica que repite, casi sin variaciones, las políticas más regresivas de las últimas cinco décadas».
Del mismo modo, sostuvo que «lo que observamos es una desindustrialización inducida, resultado directo de una orientación económica que repite, casi sin variaciones, las políticas más regresivas de las últimas cinco décadas. Tal como ocurrió durante la dictadura y el mandato económico de Martínez de Hoz, en la convertibilidad de los años noventa y durante el ciclo 2016–2019, se vuelve a apostar a una apertura indiscriminada, al desequilibrio cambiario y a la renuncia explícita a cualquier política industrial».
«Mientras sectores como las finanzas, la energía o ciertas actividades primarias exhiben dinamismo, la producción manufacturera cae mes a mes. En lo que va de 2025, la producción industrial muestra una contracción promedio del 9,5% en comparación con el mismo periodo de 2023», remarcó la CISRA y advirtió que «los datos sobre empleo industrial son elocuentes: cada semana aparece una nueva noticia vinculada al cierre de fábricas, la suspensión de líneas de producción, despidos parciales o definitivos o la decisión de empresarios que, frente a la combinación de atraso cambiario y apertura indiscriminada sin política industrial, abandonan la producción nacional para reemplazarla por bienes importados».
Por otro lado, consideró que «desde que asumió Javier Milei, el empleo industrial registrado cayó en 16 de 21 meses, totalizando una destrucción de más de 42.000 puestos manufactureros. A esto se suma la pérdida de más de 125,000 puestos de trabajo en los sectores informales de la industria». Asimismo, agregó que «ya van casi 2.000 empresas industriales que cerraron desde noviembre de 2023. La historia argentina es clara: cada vez que se destruye tejido industrial, la recuperación es lenta, costosa y, en algunos segmentos, directamente imposible. Estamos perdiendo no solo fábricas, sino futuro».
La CSIRA hizo un llamado a la acción y argumento que «frente a este panorama, la reacción no puede ser fragmentada ni sectorial. La magnitud del desafío exige una respuesta nacional y transversal, capaz de reunir a trabajadores, empresarios industriales, pymes, cámaras productivas, universidades, centros tecnológicos, investigadores, estudiantes, científicos y gobiernos locales comprometidos con el desarrollo».
Indicó que «la defensa de la industria argentina debe convertirse en un proyecto colectivo, sustentado en la convicción de que sin producción no hay futuro, sin trabajo no hay justicia social y sin industria no hay soberanía económica ni desarrollo posible».
La Confederación remarcó que «nuestro país enfrenta una encrucijada decisiva. Si seguimos por este camino, volveremos a los escenarios de desempleo, pobreza, marginalidad y fractura territorial que ya conocemos demasiado bien. Si en cambio somos capaces de articular una respuesta común, amplia y federal, podremos defender nuestras capacidades productivas, proteger el empleo y reconstruir un horizonte de desarrollo nacional».
Por último, subrayó que «hoy, más que nunca, es necesario ponerse de pie. La industria argentina es demasiado importante para dejarla caer en silencio. Es el corazón del progreso material, la fuente principal de innovación, el sostén del empleo calificado y el cimiento de cualquier proyecto de desarrollo. Por lo que convocamos a la realización del congreso de la producción ,trabajo y calidad de vida. No podemos permitir un industricidio anunciado».