Colombia: la ONU señaló que son prioritarios el agua, los alimentos y la asistencia sanitaria

Por Redacción

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia dejó al menos 224 muertos, cientos de heridos y miles de viviendas afectadas, mientras los equipos de emergencia continúan con las tareas de búsqueda y rescate. La Organización de Naciones Unidas señaló que las principales necesidades son agua potable, alimentos, atención sanitaria, kits de higiene y artículos básicos para las familias damnificadas.

El movimiento sísmico provocó daños en distintos puntos del país, con especial impacto en el Valle del Cauca, Chocó y el Eje Cafetero. Según el último reporte de Naciones Unidas basado en cifras oficiales, cerca de 5.000 viviendas resultaron dañadas y 387 quedaron completamente destruidas, mientras 61 edificios colapsaron. El desastre alcanzó a más de 550 establecimientos educativos, 24 instalaciones sanitarias, 350 centros comunitarios y 53 carreteras.

Durante una conferencia de prensa en Ginebra, Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), sostuvo que todavía resulta necesario precisar el alcance de los daños y las zonas que requieren asistencia prioritaria. Explicó que “lo primero que necesitamos es una evaluación adecuada de exactamente qué ha ocurrido, dónde están las necesidades y qué se necesita. Ese trabajo ya está en marcha”. En tanto, las autoridades colombianas informaron que 188 personas permanecían desaparecidas en Cali, mientras las tareas de rescate avanzan entre los edificios afectados. Hasta las 18:30 del lunes, el Servicio Geológico Colombiano había registrado 47 réplicas, con una magnitud máxima de 4,8, y prevé nuevos movimientos.

El Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, expresó su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Colombia y transmitió sus condolencias a las familias de las víctimas. Guterres señaló que se encuentra profundamente entristecido por la pérdida de vidas, el colapso de viviendas y la magnitud de los daños registrados.

La situación sanitaria concentra una parte de la respuesta internacional. La Organización Mundial de la Salud informó daños en 24 instalaciones sanitarias de seis departamentos, con el impacto más grave en el Valle del Cauca. En Cali, un sector de una torre hospitalaria que albergaba los servicios de cardiología y pediatría colapsó, mientras otra clínica debió ser evacuada.

Tarik Jasarevic, portavoz de la OMS, explicó que la prioridad pasa por sostener la atención médica en las zonas afectadas y aseguró que “la prioridad es garantizar la continuidad de los servicios esenciales de salud”. El funcionario señaló que los daños en los sistemas de agua, saneamiento e higiene pueden comprometer el funcionamiento de los centros sanitarios y elevar los riesgos para la población.

Naciones Unidas mantiene contacto con las autoridades colombianas para coordinar la asistencia internacional con la respuesta nacional. La Organización Panamericana de la Salud activó su mecanismo de emergencia y desplegó equipos en Cali y Chocó para evaluar las necesidades sanitarias. El Gobierno colombiano declaró el desastre nacional y puso en funcionamiento sus mecanismos de emergencia. El Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud activaron sus centros de operaciones para las evaluaciones de daños, las evacuaciones médicas y la atención de emergencia.

Por otro lado, UNICEF coordina con las autoridades la evaluación de las necesidades de niños, niñas y adolescentes afectados, mientras el PNUD trabaja junto con organismos estatales en el relevamiento de daños y necesidades. Miroslav Jenča, jefe de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia, expresó su solidaridad con las comunidades afectadas, en particular las de Chocó, el Eje Cafetero y Valle del Cauca, y señaló que la misión está disponible para colaborar con las autoridades en la respuesta al desastre.

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