Por Redacción
La Asociación de Trabajadores del Estados confirmó que realizará un paro nacional para el 9 de diciembre y marchará al Congreso con el objetivo de frenar la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La conducción sindical exigió la reapertura inmediata de paritarias con una recomposición salarial de emergencia y repudió un nuevo intento del gobierno libertario para achicar la planta estatal en un 10%.
La medida de fuerza había sido resuelta por unanimidad en el Confederal realizado en San Luis el 27 de noviembre, donde ATE decidió adelantar el paro ante el avance de la reforma laboral. La fecha prevista podría coincidir con la presentación del proyecto en el Congreso. El sindicato denunció que el recorte del 10% apunta a organismos estratégicos, como la Oficina Anticorrupción, el Indec, el Conicet, la Coneau, el ARCA, el Archivo General de la Nación, la Anses, la Conadis, el Enargas, el Enre, el INTA, el INTI y el Enacom.
En tal sentido, el Secretario General de la organización sindical sostuvo que «se trata de una reforma laboral pro mercado y la única finalidad que persigue el Gobierno es el disciplinamiento de la fuerza de trabajo. No es verdad que quieran mejorar la competitividad, la productividad o que crezca la economía. Eso no va a suceder quitando derechos».
El dirigente sindical, señaló que «cuando fue la crisis económica global del 2009/10, legislaciones similares se implementaron en varios países del mundo y en todos los casos fracasaron. Si analizamos la historia más reciente, el periodo de mayor creación de empleo y registro de trabajadores fue desde el 2002 al 2011/12, cuando existía la doble indemnización. Y aún con doble indemnización igual se registraban trabajadores. Eso prueba que la única manera de superar la crisis que hoy vive el mundo del trabajo es poniendo en valor las convenciones colectivas».
Del mismo modo, agregó: «Quienes desempeñamos tareas en la Administración Pública nos negamos a ser expulsados por debajo de la línea de pobreza. Tienen que convocar a paritarias y otorgar una recomposición salarial de manera inmediata”.
Por último, advirtió que «están soñando en el Gobierno si piensan que van a poder recortar el 10% de la planta estatal. A pesar del esfuerzo sobrehumano de los trabajadores y de su vocación, sumado a la desinversión, los servicios públicos están en su piso mínimo histórico”.