El jueves 20 se conoció el deceso de Antonino Spilinga, tenía 87 años, arquero, los ´60 y 70, iniciado en Argentinos Juniors. con ciclos en los Juveniles de Ernesto Duchini. Tiempos de Agustín Cejas y Osmar Miguelucci. El popular «Nino», 1,90 de estatura, vivió siempre entre La Paternal y Floresta y tuvo un hincha famoso: el laureado actor Carlos «Negro» Carella, premiado por la obra «El Acompañamiento», 1981.
La historia los reunió en el barrio y en la Asociación Atlética Argentinos Juniors fines de los años ´50. Spilinga, 17 años, titular en la Tercera División. Un equipo que hizo historia. En la línea media, José Enrique Diez, el «Chino» José Agustín Messiano y, con ellos, el «Gallego» Abel Omar Vieytes. Todos llegaron a la Primera y, más tarde, a la selección nacional: «Copa de las Naciones», San Pablo, Brasil, 1964.
Spilinga, la promesa del club debutó en Primera por lesión de Jorge Madeira, el titular que no había faltado en 50 partidos. El debut en la «Copa Suecia», 1958. En pleno Mundial en el país nórdico. En el Fortín de Vélez Sarsfield, Argentinos Juniors. superó a River, con equipo alternativo -mayoría de titulares en Suecia con la selección-, por 3 a 1.
«El pibe Spilinga, una mascota entre nosotros», comentó Oscar Raimundo Martín, luego Chacarita Jrs., la Selección nacional, 1963 y de enorme trayectoria en Racing Club, ciclo de Juan José Pizzuti -la «Academia» ganó todo entre 1966/67-, con Oscar Martín el capitán. «Spilinga, pibe flaquito, cumplió», destacó el defensor.
«Esa tarde estaban varios que llegaron lejos: Milne, Mario Ditro, Héctor Pederzoli, Orlando Nappe, José Carbone, Ricardo Trigilli, Eugenio Callá. -feb. ´59, titular en la selección nacional, ganó el Sudamericano-, el legendario Mario Sciarra, autor de dos goles esa tarde memorable», siguió el mítico Oscar Martín. «A River le habíamos quitado un invicto de 19 partidos en el Campeonato de AFA de 1957», recordó.
Spilinga, la promesa en el arco pasó a Boca por medio millón de pesos, en el 60. No tuvo mucha fortuna. Tapado por Antonio Roma y, en el ´62, llegó Néstor Errea, destacado en Atlanta y con un fugaz paso por la Selección de Victorio Spinetto, en la gira del 61 por Europa. Recién en el ´64 el popular «Nino» tuvo su debut en Boca. Una derrota en «La Bombonera» lo marginó.
En el ´66 Spilinga firmó para Rosario Central y, de arranque, su suerte cambió: en la primera fecha le atajó un penal a Ermindo Onega, la gran figura de River y de la Selección, que tres meses más tarde viajaba a Inglaterra para disputar el Mundial, allá. Esa tarde, en Arroyito, el «Luingo» de La Paternal tuvo una de sus mejores actuaciones. Salió como un héroe. Central le ganó a River, 1 a 0. El «millonario», repleto de figuras.
Hubo un paso de Spilinga por All Boys, su otra barriada, Floresta. Allí, con algo más de 30 años, tuvo excelentes actuaciones. En uno de los partidos, con los «Albos» en Primera, se destacó atajando dos penales en el mismo partido. Época del Mundial ´78 en la Argentina. No hubo muchos casos, por la rivalidad en el barrio, que un futbolista se destacara en ambos clubes. El otro, anterior, Osvaldo Carceo, el «9» «albo».
Carceo, atacante fino, Argentinos Juniors, el gran equipo de 1960, llegó a la selección nacional. Suplente de Norberto Menéndez la tarde que Argentina le ganó a España con dos goles del «Nene» José Sanfilippo a una España que llegaba de gira en una racha de diez partidos invicta. La España de Alfredo Di Stéfano, el «Gallego» Luis Suárez, Jesús Pereda, entre otros recordados.
Carlos Carella, en sus comienzos como actor -destacado en el Teatro Independiente-, fana de Argentinos, había estado en Vélez, la tarde del debut de Spilinga en el arco de los «Bichos Colorados», con 17 años y contra River («Copa Suecia», junio del ´58). Desde entonces seguía a la gran 3ra. y especialmente al arquero. El bisoño de casi dos metros de altura.
La etapa consagratoria del entrañable «Negro» Carlos Carella, hombre del peronismo en el gremio de Actores, premiado por el drama teatral «El Acompañamiento», de Carlos Gorostiza, la versión dramática de un cantante de barrio que ya grande carece de la voz de su juventud y quiere volver. Ante un Ulises Dumont, otro grande de la actuación, que trata de convencerlo que no. Para evitar papelones.
Carella, por entonces, mantenía entrevistas con el periodismo, aquí 1981, tiempo de la dictadura y reclamo de Actores por el incendio del Teatro Popular «El Picadero». En uno de los reportajes habló de su fanatismo por Argentinos Juniors. y de su idolatría por Spilinga. «Yo iba temprano, ahí tendría 27 años, empezaba a ser conocido como actor y Antonino no llegaba a 19. Me ubicaba detrás del arco. El suyo…», comentó Carella.
*Columnista La Señal Medios, «Mundo Amateur» (Víctor Lupo), Agencia Nacional y Popular, AGN-Prensa, De Memoria.
*Por José Luis Ponsico