Por Redacción
El Gobierno de la Federación de Rusia informó este martes, en Moscú, que Estados Unidos no respondió a la propuesta presentada por el presidente Vladímir Putin para extender las restricciones del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, conocido como Nuevo START o START III, cuyo vencimiento será el próximo el 5 de febrero.
La confirmación la realizó el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, al referirse a la iniciativa presentada por el presidente ruso para extender las restricciones del acuerdo: «La iniciativa rusa, presentada por el presidente Putin, sigue sobre la mesa. Aún no hemos recibido una respuesta estadounidense a esta iniciativa».
El portavoz advirtió que la finalización del tratado abre un escenario de mayor riesgo internacional y aseguro que «dentro de unos pocos días el mundo probablemente quedará en una situación más peligrosa que hasta ahora». Del mismo modo, el funcionario ruso, sostuvo que «por primera vez, Estados Unidos y la Federación de Rusia —los dos países con mayores arsenales nucleares de mundo— se quedarán sin un documento fundamental que limite y controle estos arsenales. Creemos que esto está muy mal».
El Nuevo START fue firmado el 8 de abril de 2010 por los entonces presidentes de Rusia, Dmitri Medvédev, y de Estados Unidos, Barack Obama, y fue prorrogado en febrero de 2021 por un período de cinco años sin condiciones previas. Su vigencia expiró este jueves 5 de febrero. El tratado estableció topes de 700 portadores estratégicos, 1.550 ojivas nucleares desplegadas y 800 lanzadores para cada parte.
Moscú suspendió su participación en el pacto en febrero de 2023, al sostener que Washington destruyó la base jurídica del control de armas y de la seguridad internacional al permitir el despliegue de infraestructura militar de la OTAN contra Rusia. A pesar de esa decisión, el Gobierno ruso sostuvo que respetaría las limitaciones previstas hasta la fecha de vencimiento.
En septiembre pasado, el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, expresó la disposición de su país a continuar con las restricciones durante un año posterior a la expiración, bajo la condición de que Estados Unidos adoptara una medida equivalente: «Rusia está dispuesta a seguir adhiriéndose al tratado durante un año más tras su expiración, si Estados Unidos adopta una medida similar».
Al ser consultado sobre esa propuesta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la evaluó de manera inicial y la definió como «una buena idea». Posteriormente, la Casa Blanca no comunicó una respuesta formal ni manifestó preocupación pública por el vencimiento del acuerdo.