Opinión

PASO 2023: Unidad y fragmentación en el peronismo

Por Damián Descalzo

Hace más de una década que el Movimiento Peronista sufre un proceso de dispersión severo que trajo aparejado sucesivas derrotas en las urnas. La correcta estrategia electoral de conformar, en junio de 2019, el Frente de Todos (FdT), significó una maniobra con tendencia a la unidad y posibilitó la victoria en las elecciones presidenciales de ese año. Pero luego primaron los factores
divergentes en la gestión gubernamental. Las elecciones legislativas de 2021 dejaron en evidencia la abultada pérdida de apoyo para el frente gobernante.

Tan magros fueron los números electorales del FdT que decidió crearse un nuevo frente político en junio del presente año, pero que representa esencialmente a los mismos sectores y tiene las mismas figuras, aunque en diferentes roles. Se denomina Unión por la Patria (UP). Considero que el nombre fue parcialmente anticipado el 25 de mayo pasado por la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner (CFK), en su discurso en la Plaza de Mayo, cuando habló de la necesidad de promover la “unidad nacional” contra las imposiciones del programa del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pero, en cambio, estimo que no fue seguida su mirada acerca de lo que debía ser la opción electoral, esbozada en esos mismos días. En el cuarto aniversario del anuncio de la candidatura a presidente de la Nación de Alberto Fernández, el 18 de mayo pasado, CFK concedió un reportaje a la señal televisiva C5N. En aquella oportunidad, la vicepresidenta caracterizó a la próxima elección presidencial como de “tercios” y remarcó que había que priorizar la búsqueda del “piso”, en vez del
“techo”, a diferencia de 2019. Como corolario de la mencionada apreciación, se especuló que apuntalaría una candidatura “propia”.

Durante varias semanas, sonó con fuerza e insistencia el nombre del ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, pero sobre el filo del cierre de listas se comunicó que serían Sergio Massa y Agustín Rossi los integrantes de la fórmula presidencial. En rigor de verdad, no es la única lista, -también se presentará el binomio conformado por Juan Grabois y Paula Abal Medina- que ha oficializado UP, pero sí es la que ha generado el apoyo mayoritario de las principales manifestaciones de representación del peronismo (gobernadores, intendentes y sindicalistas).

El FdT se componía, básicamente, de dos sectores: por un lado, la facción liderada por CFK, y, por el otro, la mayoría del resto del peronismo con poder territorial, que no reconoce el liderazgo de la vicepresidente de la Nación, a pesar de tener buen vínculo con ella. La alianza entre estos dos sectores vuelve a repetirse como sucedió en 2019 pero también se verificó en 2015, por lo que podemos apreciar una continuidad de esta práctica.

Al respecto, consideramos que luego de la derrota electoral de 2013 en la provincia de Buenos Aires -a manos del propio Sergio Massa, CFK, -sin negarle su importante representatividad, pero lejos del liderazgo indubitable que le asignan algunos de sus más fervientes seguidores-, comprendió que debía ceder posiciones hacia otros ámbitos del peronismo. Por ejemplo, Daniel Scioli en 2015 fue, mucho más, el candidato de los gobernadores que de CFK. La entonces presidenta apenas sí logró completar la formula incorporando a su secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.

A su vez, en 2019 ella misma se colocó como compañera de fórmula de Alberto Fernández. Múltiples indicios apuntan que tomó esa decisión porque él podría generar la adhesión de sectores que iban más allá del restringido círculo de apoyo cristinista. Nuevamente, en 2023, CFK aparece cediendo la cabeza de la fórmula presidencial hacia la voluntad de gobernadores (la mayoría de ellos pidió por Massa) y dirigentes del movimiento obrero (“pusimos la fórmula presidencial”,
expresó en declaraciones radiales, el Secretario General de la CGT, Héctor Daer, el 16 de julio pasado). Sin embargo, no puede dejar de mencionarse otro aspecto que también se ha repetido en los últimos tres cierres de listas presidenciales: CFK ha privilegiado la gobernación bonaerense y el armado de las listas de legisladores nacionales.

Así las cosas, Sergio Massa aparece como una síntesis “posible”, entre ambos lineamientos. Pero no implica que se configure una candidatura hegemónica. De hecho, por primera vez desde que existe el sistema de las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), el frente electoral comandado por el PJ (Partido Justicialista) lleva dos candidatos a la contienda presidencial; el otro es el ya mencionado Juan Grabois. Pero también se presentan otros candidatos de filiación justicialista por fuera de UP. El espacio que encabezó Roberto Lavagna en 2019, -por entonces llamado “peronismo federal”-, aparece ahora representado por la fórmula de Hacemos por Nuestro País (HNP), conformada por el gobernador cordobés, Juan Schiaretti y Florencio Randazzo. También se presenta Guillermo Moreno.

En los últimos tiempos el peronismo viene padeciendo una peligrosa atomización y ha perdido fuerza electoral. No pocos dirigentes y, lo que es más relevante y preocupante, votos, se han trasladado al espacio de Juntos por el Cambio (JxC) en estos años. Incluso ambos candidatos presidenciales de esa fuerza política han pasado en algún momento de sus vidas por las filas del Movimiento Peronista.

Antes hicimos referencia a que UP está integrado, en términos generales, por las mismas figuras y fuerzas políticas, que el FdT, pero será la comunidad argentina la que expresará, el próximo 13 de agosto, cuánto del apoyo dado en 2019 se mantiene vigente.

 

 

 

 

8/8/2023

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