Por Redacción
La Asociación Trabajadores del Estado ocupó este jueves la sede del Instituto de la Obra Social de las Fuerzas Armadas en rechazo al proceso de reestructuración de la entidad, que pone en riesgo cerca de 600 puestos de trabajo. El Secretario General de ATE, Rodolfo Aguiar, repudió el despido de 600 trabajadores de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), previsto para fin de mes, y el cierre de 13 hoteles y dos recreos que forman parte de la entidad. El conflicto se profundizó tras la decisión de cerrar establecimientos ubicados, en su mayoría, en Mar del Plata, Córdoba y Bariloche, junto con el riesgo de reducción de servicios en las delegaciones del interior.
Para ATE, estas medidas forman parte de un proceso de vaciamiento de la obra social que afecta tanto a sus trabajadores como a los afiliados. En tal sentido, Aguiar sostuvo que «están reventando a una de las mejores y más grandes obras sociales del país. La agarraron con superávit y hoy la conducen directo a la quiebra. Cuando Petri asumió como ministro, comprobaron que tenía depósitos por $25.000 millones y hoy la deuda supera los $500.000 millones».
Asimismo, puntualizó que «no garantizan las prestaciones básicas y además ahora quieren vender los hoteles y despedir masivamente a sus trabajadores. Pretenden avanzar con el cierre de las farmacias propias y habilitar distintas franquicias privadas. Estamos frente a un desguace sin precedentes y lo tenemos que frenar». El dirigente sindical, aseguró: «No vamos a permitir que se eche a cientos de contratados y se ponga en disponibilidad a otros cientos de trabajadores que tienen estabilidad».
El conflicto se originó tras la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 88/2026 y la creación de OSFA. La medida estableció el traspaso de funciones entre ambos organismos y eliminó funciones vinculadas al turismo y las farmacias propias. ATE sostuvo que el proceso se produjo de manera autoritaria y cuestionó el impacto de las modificaciones sobre los trabajadores y los afiliados. La conducción de la organización sindical señaló que la entidad arrastra una deuda que, según sus registros, pasó de una situación de superávit de $25.000 millones en diciembre de 2023 a una deuda superior a los $500.000 millones.
Asimismo, confirmó que se han producido distintas denuncias sobre el manejo de los recursos del organismo. Entre ellas, un préstamo de $40.000 millones destinado a equipamiento médico que, según ATE, fue utilizado para gastos corrientes y el pago de deudas con droguerías. ATE informó que, si no obtiene respuestas de las autoridades, sostendrá una vigilia el miércoles 30 de septiembre en los hoteles para acompañar la continuidad de las tareas del personal y reclamar contra los despidos y el cierre de los establecimientos.