Por Redacción
El historiador y ensayista Norberto Galasso falleció el último lunes a los 90 años. Como parte de su legado dejó una extensa obra dedicada a revisar la historia argentina. A lo largo de más de seis décadas de actividad contribuyó a robustecer el pensamiento nacional y reivindicó el rol estratégico de clase trabajadora en configuración histórica del país. Produjo más de medio centenar de trabajos entre investigaciones, ensayos y compilaciones, con una marcada resgnifación de figuras políticas y culturales relegadas por la historiografía liberal.
Galasso hizo de la disputa por el sentido de la historia argentina uno de los ejes de su producción. El peronismo ocupó un lugar decisivo en ese recorrido y su pensamiento terminó vinculado con el nacionalismo popular y con la tradición de la tercera posición. Desde esa perspectiva, dedicó buena parte de sus investigaciones a recuperar las ideas y las trayectorias de Manuel Ugarte, Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz, entre otros referentes del pensamiento nacional y trabajó incansablemente en el combate del colonialismo cultural.
A los cientificistas universitarios, asépticos y liberales, nunca les gustó que la clase trabajadora tenga su propia epistemología. Esa que es gaucha y pampeana en términos existenciales. Galasso enseñó eso: que los trabajadores siempre pueden escribir su propia historia. La última dictadura militar alcanzó su producción intelectual y sus libros Vida de Manuel Ugarte y ¿Qué es el socialismo nacional? fueron censurados. En democracia, Galasso profundizó su tarea de recuperación de autores y dirigentes marginados de los relatos históricos predominantes y coordinó Los malditos, una obra colectiva de cuatro tomos dedicada a esas figuras. En 2014 recibió el reconocimiento como Embajador de la Cultura Popular Argentina por parte de la Presidencia de la Nación.
Consultado por AGN Prensa, el exministro de Educación de la provincia de Buenos Aires, Alberto Sileoni, explicó que «el fallecimiento de Norberto Galasso es una gran pérdida para la historia nacional, para el pensamiento nacional. Norberto ha sido un prolífico escritor, un generoso pensador nacional que ha ayudado con su obra a consolidar el pensamiento nacional como un pensamiento que discute a la historia oficial».
Aseguró que «tiene obras imprescindibles ya a esta altura, obras referidas a nuestros padres fundadores, a San Martín. Obras que hablan de los grandes líderes del pensamiento nacional o de la corriente nacional, como Yrigoyen y Perón. Y también ha sido un enorme difusor de los grandes pensadores nacionales como Scalabrini Ortiz, Hernández Arregui, Arturo Jauretche. Para todos ellos ha tenido tiempo Norberto Galasso para escribir obras que hoy ya son imprescindibles, obras más sencillas, obras de investigación profundas y de largo aliento, de consulta».
En esa línea, agregó que «en su oportunidad, la obra de Norberto Galasso ha estado en las bibliotecas distribuidas por el Ministerio de Educación de la Nación; hace poco, en la provincia de Buenos Aires también. Bueno, la obra de Galasso merece ser tenida en cuenta, merece tener un lugar en las bibliotecas de las escuelas. Quizás no como una obra excluyente de otros pensamientos, pero sí dialogando y, sobre todo, discutiendo con la historia oficial. No pensamos que deba ser una obra que se imponga a otras, pero sí pensamos que es una obra absolutamente renovadora del pensamiento y una obra que discute una historia oficial que muchos sectores la impugnamos».
«Así que será muy difícil sustituir una figura de la talla de Norberto, y vaya un agradecimiento eterno como estudiantes, como lectores, como hombres preocupados por nuestra historia, por toda su obra». concluyó Sileoni.
En este escenario, la Confederación General del Trabajo, destacó su labor y la permanente militancia de las causas nacionales. En tal sentido, la conducción de la Central Obrera aseguró que «dedicó su vida y su obra a recuperar la historia desde la mirada de las y los trabajadores y las mayorías populares, reivindicando el papel del movimiento obrero organizado en las grandes transformaciones de nuestro país». Al mismo tiempo, subrayó: «Su compromiso con la soberanía, la justicia social y la identidad nacional hizo de la historia una herramienta para comprender nuestro presente y transformar nuestro futuro. Galasso deja una obra inmensa y una memoria que seguirá acompañando las luchas del pueblo trabajador».