Messi recibió el abrazo de su pueblo

Por Redacción

La derrota frente a España en la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 dejó una imagen que trascendió el resultado. Mientras el seleccionado europeo se preparaba para levantar el trofeo en el estadio de Nueva Jersey, miles de hinchas argentinos despidieron a Lionel Messi con una ovación que selló el cierre de una etapa histórica en la Selección Nacional.

El capitán recibió la medalla del segundo puesto y se acercó a la tribuna albiceleste. Sin los botines, con lágrimas en los ojos y rodeado por sus compañeros, escuchó durante varios minutos el reconocimiento de los simpatizantes, que respondieron con aplausos y el clásico «¡Messi, Messi!» en una noche marcada por la emoción. La escena contrastó con la que el propio futbolista había protagonizado una década atrás, en el mismo estadio, cuando la derrota frente a Chile en la final de la Copa América Centenario derivó en el anuncio de su alejamiento de la Selección. Aquella decisión duró apenas 66 días. Desde entonces regresó para conducir al equipo a la conquista de la Copa América 2021, la Finalissima, el Mundial de 2022 y una nueva final mundialista.

Antes del encuentro decisivo, Messi había anticipado el desgaste que atravesaba el plantel. El capitán sostuvo: «Llego cansado, la verdad, igual que todos mis compañeros, dejando el máximo en cada partido, este grupo está haciendo un desgaste enorme. Cada vez es más difícil recuperar». En la conferencia de prensa previa a la final, el rosarino explicó la forma en que enfrentó cada revés de su carrera. Messi afirmó: «Desde joven, aprendí y entendí que pierdes más de lo que ganas, y creo que esto es lo que me ayudó a madurar, tanto como persona como jugador».

Esa mirada ya había quedado reflejada años antes, cuando atravesaba la etapa más difícil con la camiseta argentina. En 2019 expresó: «Quiero terminar mi carrera y quiero haber ganado algo con la Selección argentina y si no haberlo intentado todas las veces posibles, no quedarme con la sensación de que no se me dio y dejé pasar oportunidades. Levantarme, volver a intentarlo y volver a estar otra vez».

El recorrido terminó con una derrota en la final, pero también con el reconocimiento de una hinchada que eligió despedir a su capitán con gratitud. El aplauso que bajó desde las tribunas del estadio reflejó el legado de un futbolista que cambió para siempre la historia de la Selección Argentina. Messi, a los 39 años, volvió a hacer historia, marcó 8 goles y tuvo un protagonismo preponderante. El capitán tomó la bandera de Maradona y la llevó a la victoria, algo que el fútbol mundial no olvidará jamás.

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