Los ataques de Israel al Líbano produjeron el desplazamiento de millones de personas

Por Redacción

La escalada bélica en Líbano dejó en pocas semanas cientos de muertos, miles de heridos y más de un millón de personas desplazadas, en un escenario que Naciones Unidas describió como una crisis que empujó a la población a huir “a una velocidad fulgurante”. El agravamiento del conflicto se inscribió en una dinámica regional que se activó a fines de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. A partir de allí, Hezbolá lanzó cohetes contra Tel Aviv y desató una respuesta militar israelí cada vez más amplia y destructiva sobre territorio libanés.

Frente a ese escenario, el Secretario General de la ONU, António Guterres, reclamó un freno inmediato a las hostilidades. “La guerra en Oriente Medio debe cesar. La diplomacia debe prevalecer”, sostuvo en un comunicado difundido el último martes. En una reunión  del Consejo de Seguridad, la coordinadora especial de la ONU para Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert, planteó que las posibilidades de preservar la estabilidad del país se habían “desvanecido” tras el ataque de Hezbolá del 2 de marzo. “Al actuar así, avivó unas brasas que ahora han incendiado el Líbano”, afirmó.

En ese marco, la violencia se aceleró de forma drástica. En apenas dos semanas, la unidad libanesa de gestión de riesgos registró más de 2.200 incidentes armados. El Ministerio de Salud Pública informó que 886 personas murieron y más de 2.140 resultaron heridas, entre ellas al menos 111 niños.

El impacto más visible se expresó en el desplazamiento de la población. Desde Beirut, el coordinador humanitario de la ONU en Líbano, Imran Riza, describió la magnitud del éxodo: “El número de personas registradas supera el millón, con 1.049.000 personas en este momento. Se trata de personas que se han registrado por sí mismas. Y creemos que el número total es, en realidad, muy superior”. Advirtió sobre la velocidad de las salidas forzadas, al respecto, enfatizó que  “los desplazamientos de población aumentan a una velocidad increíble. Muchos se van con muy pocas cosas, solo la ropa que llevaban puesta”.

La situación afectó con especial dureza a los niños. El portavoz de UNICEF en Líbano, Christophe Boulierac, indicó que cientos de miles abandonaron sus hogares en pocos días. Sostuvo que “se fueron a veces solo con la ropa que llevaban”,  agregó que en los refugios “familias viven de a 14 en una habitación”. El organismo informó que 107 niños murieron y 331 resultaron heridos desde el inicio de la escalada.

“La primera semana, en promedio, hubo en Líbano 10 niños muertos cada día y 36 heridos”, precisó Boulierac, quien remarcó el impacto emocional de la violencia: “Es un gran, gran choque”. En paralelo, el Ejército israelí intensificó los bombardeos sobre el sur del país, el extrarradio sur de Beirut y zonas de la Bekaa, al tiempo que amplió las órdenes de evacuación. Naciones Unidas estimó que unos 1.500 kilómetros cuadrados del territorio libanés quedaron afectados.

Riza explicó que  “ha habido toda una serie de órdenes de desplazamiento. Las recibimos ahora casi a diario. Cubren una parte cada vez mayor del territorio libanés”, y resaltó que existe una presión creciente sobre las comunidades de acogida.

Desde Ginebra, el portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Thameen Al-Kheetan, alertó sobre las consecuencias legales y humanitarias de esta dinámica. “Estos desplazamientos conllevan toda una serie de problemas relacionados con los derechos humanos, como la falta de atención sanitaria adecuada, de comida y de agua potable en cantidad suficiente”, precisó el funcionario.

Asimismo,  cuestionó declaraciones de dirigentes israelíes que plantearon la posibilidad de infligir al Líbano un nivel de destrucción similar al de Gaza. Indicó que  “esta retórica […] exacerba el miedo y la angustia profundos que reinan entre la población libanesa”.

En este contexto, los organismos internacionales advirtieron que la crisis humanitaria se profundizó en todos los frentes. “Estos niños lo necesitan todo”, resumió Boulierac, en referencia a la falta de atención médica, agua potable, educación y condiciones básicas de vida en un país atravesado por una nueva fase de guerra.

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir