Por Redacción
La Universidad Nacional de Río Cuarto hizo efectiva el último martes la entrega del Doctorado Honoris Causa al Papa Francisco en un acto que congregó a la comunidad universitaria y a representantes de diversos sectores sociales. La distinción in memoriam se desarrolló en el Aula Mayor de la institución educativa.
La rectora Marisa Rovera inauguró la ceremonia con un reconocimiento al legado del pontífice. Sostuvo que «su pontificado reafirmó valores como la solidaridad, el compromiso social y la búsqueda del bien común». La autoridad universitaria subrayó que el reconocimiento responde a «una enseñanza trascendente que continúa inspirando a la formación orientada a una sociedad más justa».
Por su parte, la vicerrectora Nora Bianconi resaltó el significado de la decisión institucional, en tal sentido, expresó que «estas cualidades adquieren aún más relevancia en un mundo que necesita con urgencia diálogo y convivencia entre las diferencias».
El Consejo Superior de la universidad había aprobado por unanimidad esta distinción que reconoce el liderazgo global del pontífice en iniciativas como la Economía de Francisco y el Pacto Educativo Global. Durante el acto se anunció la creación de la Cátedra Abierta sobre el Legado del papa Francisco, que comenzará sus actividades el próximo año académico para analizar su pensamiento social y contribución humanista.
Uno de los momentos centrales llegó con la presencia de José Ignacio Bergoglio, sobrino del Papa, quien recibió el diploma en representación de la familia. Contó que eligió llevar el apellido materno porque su padre biológico estuvo ausente, gesto que consideró un acto de identidad y agradecimiento. Compartió recuerdos personales y relató los últimos diálogos con su tío, atravesados por la preocupación del pontífice por los conflictos bélicos y el dolor de los pueblos. Destacó la emoción de participar del acto junto a su hija de dos meses.
El decano de la Facultad de Ciencias Humanas, Cristian Santos, fue quien impulsó de la propuesta, recordó que la iniciativa surgió un año atrás a partir de docentes, no docentes, estudiantes, graduados y el padre Juncos. Sostuvo que la figura de Francisco encarnaba valores éticos, intelectuales y sociales vinculados con la misión de la UNRC. Explicó que la noticia de su fallecimiento encontró al proyecto muy avanzado y que la distinción adquiere, por ese motivo, una dimensión perdurable como memoria activa y compromiso institucional.
La ceremonia culminó con un aplauso prolongado que condensó la emoción colectiva. La UNRC honró la memoria del papa Francisco y reafirmó su compromiso de sostener una educación pública con perspectiva social, inspirada en los valores que marcaron su pontificado.