Por Redacción
El informe «Análisis de la dinámica laboral y empresarial», elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), reveló que entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se perdieron 339.841 puestos de trabajo registrados en unidades productivas y desaparecieron 26.448 empleadores. Los datos mostraron que durante los primeros 28 meses del gobierno de Javier Milei cerraron, en promedio, 31 empresas por día y se destruyeron cerca de 400 empleos formales diarios.
Según el estudio, la cantidad de empleadores pasó de 512.357 a 485.909 casos, una contracción del 5,16% que impactó principalmente sobre pequeñas y medianas empresas. El 99,75% de los cierres correspondió a firmas de hasta 500 trabajadores, lo que representó la desaparición de 26.382 establecimientos. En contraste, las empresas de más de 500 empleados explicaron apenas 66 casos, equivalentes al 0,25% del total.
El sector más afectado en términos absolutos fue Comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos automotores y motocicletas, que registró la pérdida de 6.836 empleadores. Detrás se ubicaron Servicios de transporte y almacenamiento, con 6.473 casos menos; Servicios inmobiliarios, con una reducción de 3.796; Industria manufacturera, con 3.393; Servicios profesionales, científicos y técnicos, con 2.666; y Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con 2.425 empleadores menos.
El informe señaló que la actividad de transporte y almacenamiento sufrió el mayor impacto en términos relativos. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 perdió el 16,4% de sus empleadores. Le siguieron Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, con una caída del 15,8%; Servicios inmobiliarios, con el 12,8%; y Construcción, con el 9,5%. La reducción de empresas estuvo acompañada por una fuerte destrucción de empleo registrado. El trabajo elaborado por CEPA indicó que la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas descendió de 9.857.173 a 9.517.332 personas, lo que representó una caída del 3,45% y una pérdida de 339.841 puestos de trabajo.
La construcción encabezó la destrucción de empleo formal. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 perdió 81.425 puestos de trabajo, una caída del 17,1%, la más pronunciada entre todos los sectores de la economía. La industria manufacturera ocupó el segundo lugar con 79.263 empleos menos. En tanto, la administración pública, defensa y seguridad social obligatoria registró una disminución de 67.312 trabajadores, mientras que el sector de transporte y almacenamiento perdió 64.660 empleos registrados durante el mismo período. El deterioro alcanzó al personal de casas particulares. El empleo registrado en ese segmento pasó de 629.660 a 599.014 trabajadores, una reducción de 30.646 puestos. La cifra equivale a poco más de 36 empleos perdidos por día desde el inicio de la actual gestión.
El informe sostuvo que la caída del empleo formal se produjo en un contexto marcado por la eliminación de subsidios, la flexibilización laboral, la retracción de la inversión en actividades tradicionales y el avance de formas de empleo informal. CEPA señaló que este proceso no sólo afectó la cantidad de puestos de trabajo, sino que también impactó sobre la calidad del empleo, los salarios, la estabilidad laboral y las condiciones de contratación.
El análisis por tamaño de empresa mostró una dinámica particular. Aunque el cierre de establecimientos se concentró en firmas de hasta 500 trabajadores, la mayor destrucción de empleo ocurrió en compañías de gran porte. El 67,11% de los puestos perdidos correspondió a empresas con más de 500 empleados, que redujeron sus plantillas en 228.084 trabajadores. En términos absolutos, las grandes empresas pasaron de emplear a 4.782.973 personas en noviembre de 2023 a 4.554.889 en marzo de 2026. Las firmas de hasta 500 trabajadores redujeron su dotación de personal de 5.074.200 a 4.962.443 empleados, una pérdida de 111.757 puestos, equivalente al 32,89% del total.
El estudio concluyó que los primeros 28 meses del gobierno libertario dejaron un saldo negativo tanto en el entramado empresarial como en el mercado laboral formal. La desaparición de más de 26 mil empleadores y la destrucción de casi 340 mil puestos de trabajo registrados reflejaron el impacto de la recesión sobre amplios sectores de la actividad económica.