Por Redacción
La Confederación General del Trabajo (CGT) presentó el último lunes, en el Salón Felipe Vallese, la carta encíclica Magnífica Humanitas del Papa León XIV, un documento dedicado a la defensa de la dignidad de la persona frente a los desafíos que plantea la inteligencia artificial. El encuentro reunió a dirigentes sindicales, referentes sociales, académicos y especialistas para debatir el impacto de las nuevas tecnologías y el futuro del trabajo.
La mesa de expositores estuvo integrada por Alejandro Gramajo, Secretario General de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEPS); el periodista, escritor y analista político Martín Rodríguez; Paula Garnero, directora de Insight LAC y especialista en tecnologías emergentes; Gustavo Béliz, especialista en desarrollo, innovación y transformación tecnológica; Vanesa Núñez, Secretaria de Innovación y Futuro del Trabajo de la CGT y Secretaria de Redes Sociales y de las Tecnologías en la Comunicación Nacional de UTEDYC; y el padre Carlos Accaputo, Presidente de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social de Buenos Aires.
Durante la jornada, los participantes recibieron un ejemplar de la encíclica y participaron de un espacio de intercambio sobre las implicancias éticas, sociales y tecnológicas de la inteligencia artificial. El encuentro puso el eje en la necesidad de preservar la dignidad de las personas y mantener al ser humano en el centro del desarrollo tecnológico frente al avance de las nuevas herramientas digitales.
En este contexto, Jorge Sola, uno de los triunviros que conduce a la CGT, expresó que la tecnología debe servir para promover la vida digna, de acuerdo con lo expresado por el Papa León XIV. En tal sentido, aseguró que «no se trata de tener más y de ser menos, sino que también adquiere, en esta mirada, una centralidad muy importante el trabajo. El trabajo como ordenador social, como cuestión importante a la hora de concretar una sociedad que nos contenga a todos».
Asimismo, afirmó que es la del Santo Padre, es una encíclica que «tiene una centralidad en el mundo actual con la tecnología, con la Inteligencia Artificial y, en esta sociedad donde se impone la dictadura de la eficiencia, es decir que hay que ser eficiente, que hay que producir cada vez más sin tener en cuenta que la producción tiene que estar al servicio del bien común, del bien social. Esa dictadura de la eficiencia hace que los hombres y las mujeres de trabajo sean vistas solo como un engranaje. Bueno, contra esto León XIV nos interpela y nos dice que nos rebelemos».
Sola explicó que esta dictadura es también la dictadura de la autoexplotación, la de «sentirse cada vez más realizado cuanto más eficientes seamos y, en realidad, tenemos que preguntarnos ¿para qué, para quién y cómo? Esta idea de este encuentro, que surge desde la Confederación General del Trabajo, implica también que cada uno de nosotros pueda leer esta encíclica. Tampoco es necesario que seamos creyentes. Implica una mirada social, una mirada política y una mirada filosófica y de principios también. Recuperar valores como para pensar hacia dónde va la moral, porque no es cierto que la Inteligencia Artificial no tiene moral, tiene la moral de quienes la crean y, efectivamente, los seres humanos, los seres sociales por naturaleza, tenemos mucho para decir y para hacer».