Por Redacción
La Conducción de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, que conduce Juan Carlos Schmid, decidió adherir a la movilización convocada por la CGT para el próximo miércoles 11 de febrero, cuando el Senado comience a discutir la reforma laboral del gobierno libertario. Para que la medida sea efectiva y los trabajadores se puedan movilizar, la dirigencia de la CATT dispuso un cese de tareas a partir de las 13 horas en las distintas actividades que hacen al sector.
En rueda de prensa, Schmid confirmó que la Confederación «va a adherir plenamente a la movilización dispuesta por la CGT en rechazo a la reforma laboral y, en consecuencia, nosotros vamos a declarar un cese de actividades a partir de las 13 horas, que se va a organizar de manera conveniente en cada una de las actividades que tenemos. Tanto en el sector aéreo como en el sector marítimo y portuario, y en los subterráneos».
Asimismo, el también titular de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval aseguró que «esta reforma es absolutamente regresiva, ataca los derechos constitucionales, violenta muchos de los acuerdos dispuestos por la Organización Internacional del Trabajo. Y, además, tenemos plena conciencia de que favorece decididamente al sector empresarial».
Schmid explicó, como lo hiciera en el último encuentro en la CGT, que «cada vez que hay un estancamiento económico o cada vez que hay problemas en la marcha de la economía, se agita la reforma laboral como solución mágica a los problemas que tiene nuestro país. Hace cuarenta años que se viene agitando el hecho de que «modernizando» las relaciones laborales vamos a terminar con el desempleo, vamos a terminar con la regresión de los salarios y vamos a generar una mejor distribución de la riqueza».
«Esto no ha pasado en los últimos cuarenta años, acá hay gente que cada vez trabaja más para ganar menos, acá hay gente que cree que esta reforma laboral le va a solucionar los problemas de precarización que tiene, sin darse cuenta de que lo que nosotros defendemos es un piso y que, si ese piso se derrumba, se va a caer sobre la cabeza de los que están ya precarizados», añadió el dirigente sindical.
Del mismo modo, ratificó que la CATT se suma «al rechazo que sobre esto ha realizado la CGT y, obviamente, no tenemos plena confianza sobre lo que tiene que decidir el Congreso de la Nación. El Congreso de la Nación, en varias oportunidades, ha demostrado que está más permeable al poder económico y a su propia conveniencia y de la de los gobernadores que al interés común de nuestra gente y también al interés la Nación».
Schmid afirmó que «el hecho de que cada provincia tironee para su lado deja bien al descubierto que acá no solamente no existe el federalismo, no hay ninguna intención de tener una Patria integrada y que todos los argentinos tengamos los mismos derechos, las mismas obligaciones y las mismas oportunidades».