Gaza: Más de 340 niños muertos y 800.000 menores desplazados por la política del régimen criminal de Benjamin Netanyahu

Por Redacción

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) informó que más de 340 niños murieron y cientos resultaron heridos en la Franja de Gaza desde el anuncio del alto el fuego entre Hamás e Israel. A poco más de un año de aquel acuerdo, 800.000 menores permanecen desplazados y miles de familias palestinas enfrentan condiciones de vida desesperantes, con refugios precarios, falta de servicios esenciales y graves consecuencias para la salud física y mental. Esta situación es producto del avance colonial y violento propiciado por Benjamin Netanyahu.

El portavoz de UNICEF, Ricardo Pires, expuso la continuidad de las muertes infantiles y las consecuencias de la ofensiva militar israelí sobre la población palestina. Durante las últimas dos semanas relevadas por el organismo, siete niños murieron y al menos 33 sufrieron heridas graves en ataques aéreos, operaciones con drones y disparos en distintos puntos de la Franja. Otros dos menores fallecieron por heridas sufridas con anterioridad.

Un informe publicado por UNICEF expuso la dimensión de la crisis humanitaria que atraviesa la infancia palestina. Unos 800.000 niños continúan desplazados y la mayoría sobrevive en carpas o edificios dañados por los bombardeos. El organismo estimó que 60.000 menores perdieron a uno o a ambos padres durante la guerra o desde el establecimiento del alto el fuego, mientras que casi todos necesitan algún tipo de asistencia en salud mental.

Pires explicó que «se estima que 60.000 niños en Gaza han visto morir a uno o a ambos, padres, durante la guerra o desde el alto el fuego. Casi todos los niños necesitan algún tipo de apoyo en salud mental para recuperarse. Y ahora, al acercarnos de nuevo al invierno, estos niños se enfrentan a un cuarto año luchando por sobrevivir en condiciones desesperadas. Tiendas dañadas, falta de saneamiento y amontonados en cualquier espacio que las familias encuentren para crear un hogar improvisado».

Asimismo, señaló que «aunque el alto el fuego ha permitido que más ayuda humanitaria y suministros comerciales entren en la franja y la situación de seguridad alimentaria ha mejorado, para los niños en Gaza, las consecuencias de la guerra impregnan todos los aspectos de la vida diaria: dónde duermen, qué comen, si pueden aprender, si se sienten lo suficientemente seguros para jugar y si las personas que aman siguen a su lado».

El funcionario de UNICEF precisó que «desde el alto el fuego, más de 560.000 niños han regresado a aprender, incluidos más de 200 centros de aprendizaje apoyados por UNICEF. Este año hemos proporcionado asistencia en efectivo digital —un salvavidas— a más de 380.000 personas, y seguimos suministrando agua segura a 1,2 millones de personas, mientras retiramos residuos sólidos y entregamos suministros médicos. Este trabajo es fundamental y salva vidas. Pero está lejos de restaurar los servicios como debería. Como redes y sistemas de saneamiento. Las seis plantas de tratamiento de aguas residuales siguen fuera de servicio».

En tanto, UNICEF reclamó que las partes en conflicto respeten las condiciones del alto el fuego, cumplan con la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario. El organismo exigió que las autoridades israelíes permitan el ingreso de materiales y equipos para recuperar los servicios esenciales, junto con recursos financieros sostenidos para atender las necesidades de la población.

Al mismo tiempo, Pires subrayó que «las necesidades son enormes y la financiación está muy por debajo de lo necesario. Por eso mismo, recursos y financiación flexibles, previsibles y sostenidos son fundamentales si queremos llegar a niños y familias. Las familias que viven en refugios dañados y en lugares de desplazamiento superpoblados están cada vez más preocupadas por la supervivencia de sus hijos ante el frío y la lluvia extremos. Pero a pesar de todo, los niños, como siempre, se aferran a la esperanza. El sueño de Norhan es ser farmacéutico. No ha renunciado a eso, pero no lo espera».

En esa línea, remarcó que «los niños necesitan seguridad y protección tanto si están en la Franja de Gaza, en Cisjordania como en Israel. Los niños necesitan recuperarse, empezar a sanar, volver a una vida normal. Esto requiere que los Estados miembros pongan a los niños en primer lugar. Esto requiere que las autoridades israelíes permitan la entrada de materiales, equipos y suministros técnicos para rehabilitar infraestructuras y restaurar los servicios esenciales. Sin la entrada a gran escala de repuestos, generadores y aceite de motor, ni siquiera los servicios que siguen funcionando pueden sostenerse».

El organismo sostuvo que la recuperación de la infancia palestina requiere mucho más que la reducción de las hostilidades: los niños necesitan volver a las escuelas, recibir atención sanitaria, contar con viviendas dignas y recuperar espacios seguros para jugar y crecer. Tras años de guerra, desplazamiento y pérdidas familiares, UNICEF reclamó la aplicación efectiva del plan de paz y garantías concretas de protección para los niños palestinos.

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