Por Redacción
Estados Unidos atacó en la madrugada del sábado a Venezuela y dio inicio a una ofensiva bélica contra el país. La acción militar se produjo durante las primeras horas del día y fue confirmada por autoridades venezolanas, que denunciaron el hecho como una agresión directa. Tras el ataque, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados. El mandatario no brindó información sobre el lugar donde se encontrarían ni precisó datos sobre su paradero.
En tanto, las autoridades del gobierno venezolano denunciaron que «este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas».
Al mismo tiempo, precisaron que «el objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación». Asimismo, agregaron: «El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un «cambio de régimen», en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores».
Por otro lado, señalaron que «el Gobierno Bolivariano llama a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista. El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militarpolicial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz».
Por último, explicaron que «en estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia. Convocamos a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial».
Más allá de las versiones oficiales de ambos países, el ataque de Estados Unidos abre una serie de interrogantes que hacen a la situación interna de Venezuela. La pasividad de las Fuerzas Armadas es llamativa si se tiene en cuenta el estado de tensión que se vive desde hace meses. ¿Los militares no pudieron o no quisieron repeler la agresión? Del mismo modo, no hay información respecto a como fue el operativo de extracción del Presidente Maduro y su esposa: ¿Cómo entraron las fuerzas bélicas de Estados Unidos al país y cómo se produjo la captura del mandatario bolivariano?.
No obstante, es poco probable, dado el contexto geopolítico, que Donald Trump hay realizado este operativo agresivo sin haber consultado al menos tanto al gobierno chino como ruso. La confusión general y la información cruzada, para desorientar a propios y extraños, gana terreno en la medida que pasan las horas. Tampoco se registran, hasta el momento, grandes movilizaciones populares en Venzuela en repudio al ataque y en defensa de Madura. Por el momento impera la incertidumbre y se replican los interrogantes.