Davos: Trump presionó a Europa y exigió Groenlandia a cambio de su apoyo a la OTAN y ratificó su plan recolonizador para América Latina

Por Redacción

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expuso este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, donde defendió su intención de adquirir Groenlandia, lanzó duras críticas contra Europa, se refirió a la guerra en Ucrania y anticipó un cambio económico en Venezuela a partir de una mayor cooperación con empresas estadounidenses.

Durante su discurso, Trump afirmó que mantiene “un enorme respeto” por la población de Groenlandia, a la que describió como un territorio “vasto, casi deshabitado y subdesarrollado, que está indefenso”. Señaló que la isla carece de recursos estratégicos como tierras raras, pero sostuvo que su valor radica en la seguridad nacional e internacional de Estados Unidos.

El republicano aseguró que distintos presidentes estadounidenses buscaron adquirir Groenlandia a lo largo de casi dos siglos. “Solo Estados Unidos puede proteger esta gigantesca masa de tierra, este gigantesco trozo de hielo, desarrollarla y mejorarla”, afirmó. En ese marco, anunció que impulsa “negociaciones inmediatas” para concretar la compra.

Trump insistió en que no recurrirá al uso de la fuerza, en tal sentido aseguró: “Probablemente no conseguiremos nada a menos que decida usar fuerza excesiva; seríamos imparables, pero no lo haremos”. Añadió que “no tengo que usar la fuerza, no quiero usar la fuerza, no usaré la fuerza”. Según explicó, el pedido estadounidense se limita a “un lugar llamado Groenlandia”.

Antes de viajar a Davos, Trump anunció la imposición de un arancel del 10% a las importaciones provenientes de ocho países europeos que continúan rechazando su plan sobre Groenlandia. En respuesta, el presidente francés Emmanuel Macron advirtió que la Unión Europea evalúa medidas de represalia, entre ellas el uso de una “bazuca comercial”, un mecanismo que habilita aumentos arancelarios o restricciones a licencias de importación y exportación.

En su exposición, Trump dedicó un tramo a Venezuela y anticipó una recuperación económica a corto plazo. Atribuyó ese escenario a una nueva etapa de cooperación con Estados Unidos y con grandes compañías energéticas y declaró que  “ha sido un país maravilloso durante muchos años, pero luego sus políticas se desviaron. Hace veinte años era un gran país, y ahora tiene problemas, pero los estamos ayudando”.

El representante de Estados Unidos indicó que el país sudamericano incrementará de forma significativa sus ingresos petroleros. Afirmó que “ganarán más dinero del que han ganado en mucho tiempo; Venezuela va a tener un desempeño fantástico. Venezuela ganará más dinero en los próximos seis meses que en los últimos 20 años. Todas las grandes compañías petroleras se están uniendo a nosotros. Es increíble”.

Trump cargó con dureza contra Europa ante una audiencia compuesta por funcionarios del continente. Aseguró que algunas regiones “ni siquiera son reconocibles” y relató: “Mis amigos regresan de diferentes lugares —no quiero insultar a nadie— y dicen ‘no lo reconozco’. Y no como algo positivo. Como algo muy negativo”.

Atribuyó esa situación a las políticas migratorias y económicas europeas, a las que calificó de “consecuencias catastróficas”, en contraste con lo que denominó el “milagro económico” estadounidense. Del mismo modo, remarcó: “Me encanta Europa y quiero que le vaya bien, pero no va por el buen camino”.  Trump afirmó que en Europa observó “el destino que la izquierda radical intentó imponer a Estados Unidos”. Como ejemplo, indicó que los precios de la electricidad en Alemania subieron un 64% y que el Reino Unido produce “solo un tercio de la energía que producía en 1999”.

En relación con la guerra en Ucrania, Trump enfatizó que la OTAN “ayudará a detenerla. “Tienen que detener esa guerra porque muere demasiada gente, muere innecesariamente”. Destacó que colaborará con Europa y con la Alianza Atlántica y planteó que su pedido a cambio es “un pedazo de hielo”, en referencia a Groenlandia. Insistió: “Es un pedido pequeño comparado con lo que Estados Unidos ha dado a la OTAN”, y advirtió: “Pueden decir que sí, y lo agradeceremos mucho, o pueden decir que no, y lo recordaremos”.

Trump volvió a cuestionar a su antecesor, Joe Biden, al afirmar que entregó “US$350.000 millones a Ucrania”. Sin embargo, organismos especializados contradijeron esa cifra. El Instituto Kiel estimó que el apoyo estadounidense totalizó US$119.000 millones entre enero de 2022 y octubre de 2025. El Departamento de Defensa de Estados Unidos calculó un monto de US$182.800 millones al momento de la asunción de Trump.

En otro tramo de su discurso, el presidente criticó la energía eólica, con especial foco en China. Afirmó que el país asiático fabrica aerogeneradores, pero sostuvo que no existen parques eólicos en su territorio. Datos internacionales refutan esa afirmación: China posee uno de los mayores parques eólicos del mundo en Gansú y lidera la generación global de energía eólica, con 997 teravatios-hora producidos en 2024.

Trump cerró su intervención con una defensa de su política arancelaria. Sostuvo que los gravámenes apuntan a países con grandes déficits comerciales y manifestó: “Todos son cómplices, en algunos casos víctimas, pero al final es justo y la mayoría lo sabe”. Concluyó que Estados Unidos “mantiene a flote al mundo entero” y consideró que debería pagar el tipo de interés más bajo a nivel global.

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