Por Redacción
La CGT acompañó la conformación de una Mesa Sectorial por la Industria Avícola para buscar respuestas a la crisis que atraviesa el sector, con especial foco en la situación de Granja Tres Arroyos. El espacio reunirá a organizaciones sindicales, representantes del sector empresario, legisladores nacionales e intendentes de localidades afectadas con el objetivo de defender los puestos de trabajo y elaborar propuestas frente al deterioro de la actividad. La conducción de la Central Obrera convocó a una cumbre de trabajo para visibilizar la problemática que enfrenta el sector. El encuentro contó con la participación de representantes de distintos sectores vinculados a la actividad, especialmente de la provincia de Entre Ríos, donde se concentra gran parte de la producción.
La conformación de ese ámbito de trabajo había sido anticipada por Cristina Jerónimo, integrante del triunvirato de conducción de la CGT, durante una visita a Entre Ríos para interiorizarse de la situación de Granja Tres Arroyos y de otras empresas del sector. La convocatoria se produjo luego de que el frigorífico Granja Tres Arroyos dispusiera el cierre por «tiempo indeterminado» de su planta de Concepción del Uruguay, una decisión que dejó sin actividad a más de 930 trabajadores y profundizó la crisis del sector.
En este marco, la conducción sindical sostuvo: «Conformamos una Mesa Sectorial por la Industria Avícola para analizar el presente de la industria y la compleja realidad que atraviesan las y los trabajadores de Tres Arroyos, como consecuencia de la crisis de la empresa. Coincidimos en la necesidad de iniciar gestiones conjuntas ante los gobiernos nacional y provincial, para encontrar soluciones que permitan preservar la continuidad de la actividad y resguardar alrededor de 8.000 puestos de trabajo directos».
Del mismo modo, señaló que «durante el encuentro coincidimos en la necesidad de impulsar acciones articuladas entre el Estado y los distintos actores de la cadena productiva para preservar la continuidad de la actividad y proteger alrededor de 8.000 empleos directos. Defender la producción nacional también es defender el trabajo argentino».
En tanto, el Diputado Nacional, Guillermo Michel, aseguró que «estamos viendo una avalancha de importaciones que hoy afecta al sector avícola. En dos o tres años no va a quedar ninguna industria argentina en pie. Acá no alcanza con que la provincia le dé un bolsón de comida a los trabajadores de la Granja Tres Arroyos, lo que se necesita es reconstituir el capital laboral para que la empresa funcione y genere nuevos puestos».
El legislador afirmó que «desde la Cámara de Diputados vamos a seguir trabajando para poner el tema en la agenda nacional, promover acciones en conjunto con la CEPA para todo el sector e impulsar una mesa de diálogo con el gobierno provincial y el sector financiero para encontrar una salida que preserve los más de 2.000 puestos de trabajo».