Por Redacción
Periodistas de distintos medios y de diversas extracciones ideológicas se expresaron el último fin de semana en contra de la derogación del Estatuto del Periodista prevista en el proyecto de Ley de reforma laboral del gobierno de Javier Milei. Cerca de 3.000 comunicadores exigieron a los legisladores nacionales la eliminación del artículo 194 que atenta contra la libertad de expresión.
En tal sentido, las y los periodistas Solicitaron «a las y los legisladores del honorable Congreso de la Nación que rechacen el intento de derogación del Estatuto del Periodista Profesional y del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas, que consagran derechos individuales, profesionales y colectivos. Su derogación significaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática de nuestro país».
El artículo cuestionado forma parte del Título XXVI del proyecto, denominado “Derogaciones”, capítulo que concentró la supresión de distintas normas laborales. En ese apartado se incluyó la eliminación de la Ley 12.908 —Estatuto del Periodista Profesional— y del Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas. La presentación estuvo respaldada por firmas de periodistas de medios gráficos, audiovisuales y digitales, con trayectorias profesionales diversas y situaciones laborales diferentes, que coincidieron en reclamar una intervención directa del Congreso para frenar la medida promovida por el Poder Ejecutivo libertario.
No obstante, el pronunciamiento cuenta con contradicciones internas. Si bien la derogación del Estatuto del Periodistas afecta al oficio en general, muchos de los firmantes del petitorio dirigido a las y los legisladores operan como agentes de propaganda del régimen labora y defienden la reforma laboral de Milei, así como la represión a los trabajadores y a los jubilados. Estas expresiones son constantemente comprobadas en las coberturas que se realizan periódicamente en distintos medios funcionales y orgánicos a la oligarquía. Al mismo tiempo, estos actores de reproducción ideológica y política no se conciben como trabajadores de prensa.
En este marco, las y los periodistas aseguraron: «estamos abiertos a cualquier debate sobre las normas laborales en prensa y nunca tuvimos objeciones en discutir en un ámbito democrático su modernización. Pero nos oponemos tajantemente a una derogación, sin mediar ningún tipo de debate en el que quienes ejercemos el periodismo tengamos participación».