Por Redacción
La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA de los Trabajadores) y la Central de Trabajadores Autónoma (CTA Autónoma) hicieron llegar al Papa León XIV un documento en el que denunciaron el agravamiento de las condiciones sociales y laborales en el país, con especial énfasis en la pérdida del poder adquisitivo, la informalidad, el crecimiento de la pobreza y el desmantelamiento de políticas públicas destinadas a los sectores más vulnerables.
La Conducción de ambas centrales, reiteró su rechazo a las políticas anti-trabajadores de Javier Milei y demandó la construcción de un sistema económico y social que coloque al trabajo y a la dignidad humana en el centro de la vida comunitaria. En la carta dirigida al Santo Padre, en vísperas de su viaje a la Argentina, la dirigencia sindical explicó que «en la actualidad, los trabajadores y las trabajadoras atraviesan una situación socialmente crítica. Casi la mitad de los ocupados lo hacen en condiciones de informalidad; el salario de los sectores más postergados ha sido completamente relegado por las políticas públicas, a tal punto que el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió un 40% de su valor real en los últimos tres años y alcanza apenas para cubrir la mitad de una canasta básica».
Del mismo modo, añadió que «el Salario Social Complementario, cuyas destinatarias son las trabajadoras y los trabajadores de la economía popular, perdió un 75% de su poder adquisitivo y este año ha sido suprimido definitivamente por el gobierno, afectando a más de 900 mil trabajadores. Las familias han tenido que recurrir al endeudamiento y al flagelo de las apuestas, legales e ilegales, que se ha extendido entre los hogares de menores recursos. El desempleo juvenil supera el 16% y la pobreza entre los niños y niñas menores de 14 años asciende al 45%».
En esa línea, afirmó que «la respuesta gubernamental ha incluido un trato cruel hacia sectores que demandan un mayor compromiso social, como las personas mayores, sumado a una grave regresión en materia de derechos humanos que afecta a las personas con discapacidad —caracterizada por el desmantelamiento de las políticas públicas y el desfinanciamiento sistemático de sus programas esenciales de asistencia—, y a las diversas comunidades de pueblos originarios, quienes sufren persecuciones y la expulsión de sus territorios ancestrales. Esta crueldad estatal no solo se ha manifestado en el abandono, sino también en la represión de las protestas frente a los justos reclamos».
Asimismo, la conducción de ambas Centrales denunció ante su Santidad que el Gobierno Libertario recurrió sistemáticamente a la represión como forma de disciplinamiento y criminalización de la protesta. Al respecto, evidenció que «han disparado a mansalva con balas de goma y gases lacrimógenos a jubilados, personas con discapacidad, niños y jóvenes, llegando al límite de casi asesinar a un fotógrafo y trabajador de prensa, como fue el caso de Pablo Grillo. Además, el gobierno, y en particular el presidente, insulta, amenaza y sostiene permanentemente discursos de odio que tienen sus repercusiones en las redes y en la violencia física en el seno de nuestra sociedad, trayendo consecuencias como los femicidios en Argentina, la estigmatización virtual y la violencia simbólica».
«La Central de las y los Trabajadores de Argentina y la Central de Trabajadores Autónoma asumimos cotidianamente la defensa de los derechos laborales, la dignidad humana y los derechos humanos, compartiendo plenamente los valores de solidaridad y la opción preferencial por los sectores más vulnerables que Usted defiende con tanta firmeza. En tiempos complejos para nuestro pueblo y para los y las trabajadores/as del mundo, sus palabras y su guía pastoral constituyen un faro de esperanza y un llamado permanente a construir un sistema económico y social centrado en la persona humana y no en la exclusión, en el amor al prójimo y no en el odio, en la paz y no en la violencia ni la guerra», añadió la dirigencia sindical.
Por otro lado, enfatizó: «Como argentinos nos hemos sentido honrados de haber tenido un Papa como Francisco, y nos enorgullece que Usted haya continuado con su obra profundizando esos valores humanos y universales, sin dependencia ni subordinación a nadie. Del mismo modo, nos congratulamos de que esta primera visita incluya a Uruguay, Argentina y Perú, naciones hermanas de nuestra querida Patria Grande».
La conducción de la dos CTA, representadas por Hugo Yasky y Hugo «Cachorro» Godoy, concluyó: «desde nuestras Centrales nos sentimos honrados y aliviados de poder saludarlo personalmente y ratificar el compromiso inclaudicable en la lucha por una sociedad más justa, libre y soberana, donde el trabajo sea siempre dignificador y fundamento de la vida en comunidad. Haciendo votos por la continuidad y fortaleza de su misión pastoral al frente de la Iglesia católica, saludamos a SU SANTIDAD con nuestra consideración más distinguida».