Por Redacción
Javier Milei ratificó el último lunes el alineamiento internacional de la Argentina con Israel y Estados Unidos en el marco de la Conferencia Latinoamericana de la Fundación Aliados de Israel y sostuvo que, frente al escenario internacional, “no hay neutralidad posible”. Asimismo, convocó a los países de la región a profundizar la cooperación contra el terrorismo y el antisemitismo. De este modo, el libertario justificó la matanza de hombres, mujeres y niños en la Franja de Gaza y la injerencia bélica del gobierno de Benjamin Netanyahu en Medio Oriente.
La conferencia, organizada por la Israel Allies Foundation (IAF) junto a la American Friends of Isaac Accords (AFOIA), reunió en Buenos Aires a representantes parlamentarios de distintos países con el objetivo de fortalecer las relaciones diplomáticas con Israel. En un discurso de aproximadamente veinte minutos, el auto percibido paladín de la libertad globalista afirmó que la defensa del Estado de Israel constituye una obligación moral y estratégica para las democracias occidentales. Ante legisladores de distintos países que integran los caucus parlamentarios de Aliados de Israel, expresó: “Lo que esta región decida en los próximos años va a determinar de qué lado de la historia vamos a quedar. No hay neutralidad posible”.
Asimismo, el representante de la oligarquía local repasó las principales medidas adoptadas por su administración para profundizar la relación con Israel. Entre ellas mencionó la declaración de Hamás, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y la Fuerza Quds como organizaciones terroristas; la expulsión del encargado de negocios iraní; la firma del Memorándum de Libertad y Democracia con Israel; la presidencia argentina de la Israel Allies Foundation, como primer país sudamericano en ocupar ese lugar, y el impulso de los Acuerdos de Isaac, iniciativa presentada junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante su visita a Jerusalén.
Sostuvo que estas iniciativas representan la defensa de «la moral que está en la base de nuestra civilización. Ahora bien, ¿qué tiene que ver este diagnóstico con nosotros con América Latina? Tiene todo que ver. Porque el antisemitismo también ha echado raíces en nuestro continente. Durante décadas gran parte de nuestra región hizo causa común con los enemigos de Israel, como consecuencia de haber sido capturada por una ideología nefasta conocida como socialismo del siglo XXI. Una ideología que parece nueva pero que tiene sus raíces en una batalla de milenios, como le gusta decir al Presidente Trump».
En su delirio místico, Milei afirmó que «con todo esto, hoy sabemos algo que antes no queríamos aceptar, existe una alianza implícita entre la izquierda radical y el terrorismo islamita. Esta es una realidad que va más allá de una alianza transitoria, se trata de una hermandad maligna basada en el odio a la civilización occidental del cual el pueblo hebreo es un precursor».
Fiel al cinismo que expresan las políticas de la dependencia a las que el libertario adhiere, sostuvo que «en esta administración tenemos un Norte claro: la moral como política de Estado. Es decir, la subordinación del cálculo político, de lo transitoriamente conveniente ante lo que es moralmente indicado. Y ahora llegamos al punto central de lo que quiero decirles hoy: Muchos de ustedes son legisladores y líderes parlamentarios, representan a sus países tienen poder real para cambiar las cosas en sus cámaras, en sus países, en sus regiones».
Del mismo modo, agregó: «Lo que el mundo libre necesita hoy es lo que siempre necesitó cuando enfrentó sus mayores pruebas, que los que están del lado del bien se abroquelen y colaboren entre sí, porque el mal organizado solo se lo puede vencer con el bien organizado. Esa es la razón de ser de esta conferencia, es la razón de ser de los Acuerdos de Isaac y esa es la oportunidad histórica que tienen ustedes en sus manos. Los necesitamos en esta lucha. Creo firmemente que América Latina puede tomar partido de forma clara en esta disputa civilizatoria y que con eso puede elevarse en el gran concierto de las naciones, haciendo honor a su propia tradición».
Milie señaló que «por fortuna hoy estamos viendo también un nuevo despertar en toda la región, donde la izquierda sigue replegándose. Primero perdieron en Chile, la semana pasada perdieron en Colombia y ya sabemos también que perdieron en Perú y espero que en octubre pierdan en Brasil». Por último, indicó: «Lo que esta región decida en los próximos años va a determinar de qué lado de la historia vamos a quedar. No hay neutralidad posible, como no la hubo nunca en los conflictos existenciales de la humanidad».