Por Redacción
En el marco de la política de subordinación con Estados Unidos, el Gobierno de Javier Milei, avanza en la organización del ejercicio militar conjunto, “Daga Atlántica”, previsto para el 6 de abril de 2026, junto a fuerzas de operaciones especiales del país colonial, en un despliegue que fue presentado por fuentes oficiales como el más significativo de los últimos veinticinco años en la región.
La planificación quedó a cargo del Ministerio de Defensa y de los mandos militares argentinos, con participación de unidades de élite estadounidenses, entre ellas los Boinas Verdes del Ejército, los Navy SEALs, el Comando de Operaciones Especiales del Cuerpo de Marines y el Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea. Una vez más, el Gobierno libertario avanza con el alineamiento geopolítico cerrado sin autorización del Congreso Nacional, un requisito establecido en la Constitución para el ingreso de fuerzas militares extranjeras al territorio argentino.
El artículo 75, inciso 28, de la Constitución Nacional establece que corresponde al Congreso permitir la entrada de tropas de otros países. Sin embargo, sectores críticos advirtieron que la Casa Rosada podría repetir el mecanismo utilizado en 2025, cuando Javier Milei habilitó maniobras militares con Estados Unidos a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia.
En ese antecedente, el presidente argentino firmó el decreto que autorizó la denominada “Operación Tridente”, que permitió el ingreso de tropas estadounidenses para ejercicios realizados entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre de 2025, con actividades en las bases navales de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano, junto con campos de instrucción marítimos y terrestres. En los fundamentos de ese decreto, el Gobierno nacional sostuvo que la operación constituía un “recurso invaluable” para fortalecer las capacidades de las Fuerzas Armadas argentinas.
La firma del DNU se conoció pocos días después de que trascendiera una propuesta de asistencia financiera del entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al gobierno de Javier Milei para afrontar la crisis económica en la Argentina, un dato que alimentó las críticas por el alineamiento político y militar con Washington.
El antecedente inmediato de gran escala para las Fuerzas Armadas argentinas fue el ejercicio “Estrella Austral 2025”, considerado el despliegue de fuerzas de operaciones especiales más importante de América Latina. La actividad reunió a más de 2.700 efectivos de Argentina, Chile, Estados Unidos, España, Colombia y Paraguay.
Ese ejercicio se desarrolló en Chile entre el 1 y el 8 de junio de 2025 y tuvo como objetivo fortalecer las capacidades operativas de las unidades especiales, con énfasis en la interoperabilidad, el entrenamiento conjunto y la coordinación en escenarios complejos. Las maniobras recrearon un escenario de estabilización bajo mandato de las Naciones Unidas, con foco en la protección de la población civil, el respeto de los derechos humanos y la recuperación del orden público.
Durante 2025, las Fuerzas Armadas argentinas participaron de la “Operación Tridente”, aprobada por decreto presidencial, con presencia de soldados estadounidenses en instalaciones militares de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano.
Un año antes, en 2024, el arribo del portaaviones estadounidense George Washington había dado lugar a un despliegue militar conjunto entre efectivos argentinos y norteamericanos, de una magnitud que no se registraba desde los operativos de 2016 y 2019.
De esta manera, el Gobierno reaccionario omite la hipótesis de conflicto y deja de lado la ocupación de Malvinas por parte de los británicos, aliados estratégicos de Estados Unidos en la región. cabe destacar que mientras la Argentina se prepara para el ejercicio “Daga Atlántica” con Estados Unidos, Chile desarrolla en paralelo un operativo militar con el Reino Unido en el área de la Antártida y en el entorno de las Islas, denominado Operation Austral Endurance, que se extenderá hasta marzo, en un contexto regional que vuelve a poner bajo debate la política de defensa y el alineamiento internacional impulsado por el gobierno de Javier Milei.