Por Redacción
Miles de personas se movilizaron el último jueves desde el Congreso de la Nación hasta Plaza de Mayo para reclamar la defensa del Hospital Garrahan y del sistema de salud pública. La columna principal estuvo integrada por médicos, residentes, trabajadores de la salud, organizaciones sindicales, movimientos sociales y familias de pacientes, que denunciaron el vaciamiento del hospital y exigieron un aumento salarial que supere la cobertura del costo de la canasta familiar.
La Plaza de Mayo fue el punto de encuentro de miles de manifestantes, entre los que se destacaron la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, así como organizaciones sindicales que integran la Confederación General del Trabajo. En el acto central, la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), la Junta Interna de ATE y delegados de base leyeron un documento para exponer la situación crítica del hospital y reafirmar el reclamo de aumento de sueldos.
En ese marco, las y los trabajadores del Garrahan explicaron que «la jornada fue rápidamente abrazada por un colectivo mucho más amplio que el interior del Garrahan: se hizo bandera del pueblo argentino, empezando por las propias familias que atienden a sus niños, niñas y adolescentes en el hospital. A la vez por diversas organizaciones sindicales, sociales, políticas y de DDHH; también, por ciudadanos y ciudadanas de a pie, que han venido a sumar su cuerpo y su voz, y poner un límite a la destrucción».
Del mismo modo, señalaron que “la pelea de los trabajadores y trabajadoras del Garrahan es causa nacional por muchos motivos. En primer lugar, porque plantean un reclamo elemental: que nadie en el hospital debería ganar menos que el costo de la canasta familiar ($1.800.000).¡Basta de trabajadores bajo la línea de pobreza!”.
Los trabajadores del Hospital aseguraron que el objetivo del gobierno libertario es “desmantelar toda responsabilidad del Estado nacional respecto de la salud pública se completa con los despidos a mansalva en instituciones fundamentales de nuestro sistema sanitario. Repudiamos los despidos en los hospitales Posadas, Sommer y Bonaparte durante este 2025 y seguimos exigiendo la reincorporación de todos”.
En esa línea, remarcaron que «evidentemente, lo que ocurre con el Garrahan en particular y la salud pública en general tiene el mismo origen que tantos otros padecimientos que está sufriendo nuestro pueblo. El vaciamiento planificado también afecta a la educación y al sistema científico-tecnológico. Lo mismo ocurre con el teatro independiente y la cultura en general. La destrucción salarial corre a la par de la miseria jubilatoria».
Asimismo, enfatizaron: «no es casual que en esta plaza estemos juntos trabajadores y trabajadoras del Garrahan y decenas de hospitales de todas las jurisdicciones; residentes de la nación, la CABA y la Provincia de Buenos Aires; trabajadores de organismos fundamentales del Estado afectados por fusiones y cierres; trabajadores que enfrentan despidos en distintos sectores de la industria; jubilados que se plantan todos los miércoles y nos convocan especialmente a movilizar el próximo 23 de julio; docentes y estudiantes que pelean por la educación pública; organizaciones sociales y piqueteras que resisten en los barrios».
«El Garrahan nos necesita. Nos necesita defendiendo cada puesto de trabajo, cada área, cada servicio. Porque cuando atacan al equipo de salud, no atacan a individuos; atacan a un entramado que recibe, cuida, diagnostica, cura y acompaña a quienes llegan desde todos los rincones del país», subrayaron las y los trabajadores del Garrahan.
Por otro lado, advirtieron que «la salud de nuestras infancias y adolescencias está en riesgo. Duele decirlo, pero es urgente hacerlo. Lo que está pasando atenta directamente contra un sistema de salud pública e integral que se está desmantelando frente a nuestros ojos. Es por todo esto que no podemos naturalizar la indiferencia, aceptar la violencia como forma de gobierno, ni permitir que nos arrebaten los derechos que nos pertenecen».
Por último, afirmaron: «no nos vamos a quedar cruzados de brazos y así cómo construimos desde abajo, con asambleas, Cabildo Abierto y articulaciones de distinto tipo esta Plaza por el Garrahan, la salud pública y todas las luchas, vamos a estar poniendo lo mejor de nosotros para garantizar la continuidad de este 17 de julio, más masivo, más contundente y con el mismo compromiso».