Por Redacción
La Confederación General del Trabajo (CGT) rechazó el proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo libertario que busca eliminar los límites vigentes a la venta de tierras a personas y empresas extranjeras. A pocos días de conmemorarse el Día de la Independencia, el Consejo Directivo Nacional de la Central Obrera exigió a las senadoras y los senadores que frenen la iniciativa que pone en riesgo la soberanía nacional, los recursos estratégicos y el desarrollo del país. La dirigencia sindical aseguró que «la Argentina no se vende. Defender la soberanía es defender el trabajo. Defender el trabajo es defender el futuro de nuestro país».
A través de un comunicado, el Consejo Directivo de la CGT explicó que «en un mundo en el que la riqueza se concentra cada vez más en manos de unos pocos tecnomagnates —algunos de ellos con estrechos vínculos con la Casa Rosada y domicilio en la Ciudad de Buenos Aires—, eliminar la restricción que establece que solo el 15% del territorio nacional puede quedar en manos extranjeras significa entregar soberanía a quienes hoy concentran el poder económico y buscan apropiarse de minerales estratégicos, tierras cultivables, energía y agua. En definitiva, de todo aquello que posee la Argentina».
Asimismo, denunció que «el Gobierno pretende habilitar una entrega de una magnitud inédita para nuestro país y a contramano de lo que ocurre en gran parte del mundo, donde numerosos Estados establecen límites y controles para proteger su territorio y sus recursos estratégicos». Al mismo tiempo, la representación sindical, remarcó que el proyecto de Ley «pretende regalar nuestro territorio, envuelto para la ocasión, a los nuevos vendedores de espejitos de colores. Lo hace desconociendo el esfuerzo de generaciones de argentinos y argentinas que trabajaron para consolidar y defender nuestra soberanía territorial».
Del mismo modo, aseguró que «no existe fortuna ni promesa de inversión que valga nuestros ríos, lagos, glaciares, tierras cultivables y recursos estratégicos. Esa riqueza pertenece al pueblo y a la Nación Argentina. Debe ser aprovechada para impulsar el desarrollo del país y garantizar el bienestar de sus habitantes. No tiene precio y no puede quedar librada a la lógica del mercado».
La conducción de la CGT enfatizó: «Los límites existen para impedir abusos y proteger el interés nacional. Hoy, los argentinos y las argentinas ya enfrentamos obstáculos para acceder al Lago Escondido, apropiado de hecho por el empresario británico Joe Lewis. Ese conflicto representa apenas una muestra de lo que podría multiplicarse si este proyecto se convierte en ley».
Por otro lado, vinculó está política con lo ocurrido con la Vía Navegable Troncal y la renovación de la concesión, al respecto subrayó que «el Paraná no es solo una ruta para exportar mercancías: es el río del que viven miles de familias, el que alimenta pueblos, sostiene la pesca y forma parte de la identidad de quienes nacieron y trabajan en sus costas. También es un ecosistema vital, con humedales y una biodiversidad que cumplen funciones esenciales para millones de personas. No puede quedar durante décadas subordinado a intereses privados ajenos a la Argentina».
«En un contexto internacional marcado por la creciente disputa por la tierra, el agua, la energía y los recursos naturales, lo que está en juego es la capacidad del Estado argentino para preservar bienes estratégicos, orientar un proyecto soberano de desarrollo y garantizar que las decisiones fundamentales para el futuro del país no queden sometidas a los intereses de tecnomagnates que concentran un poder superior al de muchos Estados, pero sin reglas democráticas, controles institucionales ni responsabilidad frente a los pueblos. Los mismos que impulsan proyectos extravagantes, como colonizar la Luna, hoy pretenden avanzar sobre los recursos esenciales de nuestra tierra», puntualizó la dirigencia sindical.
Por último, el Consejo Directivo afirmó que «para las trabajadoras y los trabajadores, la soberanía no es una consigna abstracta. Es la condición indispensable para construir un proyecto de desarrollo, producción y trabajo que consolide la independencia económica y asegure una distribución justa de las riquezas de nuestra patria. A pocos días de conmemorarse el Día de la Independencia, hacemos un llamado urgente a las senadoras y los senadores nacionales que deberán decidir sobre una cuestión de enorme trascendencia histórica».