Por Redacción
El Triunvirato que conduce la Confederación General del Trabajo, integrado por Cristina Jerónimo, Octavio Argüello y Jorge Sola, recibirá este miércoles en la sede central de la organización gremial, a representantes de la pequeña y mediana Industria nucleados en la Confederación General Empresaria. El encuentro tiene como objetivo definir ejes comunes ante la avanzada liberal contra el trabajo, a través de la reforma laboral.
La conducción de la CGT intentará consolidar una interlocución directa con los sectores productivos. Esta estrategia se despliega en un momento crítico para la economía nacional y el nivel de empleo. En tanto, Jorge Sola, cuestionó la estrategia oficial y aseguró que “el Gobierno invierte el orden de prioridades” . Exigió que el oficialismo alivie la presión impositiva antes de modificar la legislación laboral.
En este contexto, la política libertaria atenta contra la producción y el trabajo. Las estadísticas oficiales revelan un escenario de cierres masivos de empresas. La Superintendencia de Riesgos del Trabajo informó que entre noviembre de 2023 y mayo de 2025 cerraron 15.564 firmas. El 99,7% de esas empresas empleaba a menos de 50 trabajadores. Este dato encendió alarmas en el entramado productivo nacional.
Las mediciones de consultoras privadas confirman una tendencia similar. El Grupo Atenas registró 16.322 compañías menos entre diciembre de 2023 y junio de 2025, lo que equivale a un promedio de 28 bajas diarias. Por su parte, la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales (ENAC) estimó que dejaron de operar aproximadamente 15.000 compañías en los últimos dieciocho meses, cerca de 40 por día.
Para el Consejo Directivo de la CGT estas cifras demuestran la urgencia de debatir la estructura tributaria, los costos logísticos y el impacto de las importaciones. La dirigencia sindical sostiene que una reforma laboral planteada como quita de derechos en un escenario como el actual y sin modificaciones en el sistema económico, va a profundizar la crisis y a acelerar la pérdida de puestos de trabajo en las pequeñas industrias, que concentran la mayor parte del empleo argentino.
Para la CGT, que recientemente renovó sus autoridades, este encuentro forma parte de una serie de contactos con sectores del peronismo y actores clave del mundo productivo. La estrategia de la central obrera apunta a reforzar la cohesión interna, mantener una presencia activa en el Congreso e intentar marcar el ritmo de los debates parlamentarios.
En tanto, la CGERA pretende alcanzar una postura unificada ante cualquier reforma que afecte la actividad industrial o el empleo. Las distintas cámaras firmantes del convenio pyme y otras entidades invitadas presentarán una agenda que incluye competitividad, presión fiscal, logística y el peso de las importaciones sobre la producción nacional.
La nueva dirigencia gremial busca fortalecer su identidad y garantizar que el debate sobre la reforma incluya a los trabajadores y a las empresas que representan la mayor parte del empleo registrado. Los representantes sindicales remarcaron que ninguna modificación legislativa puede avanzar sin la participación directa de quienes sostienen la producción, la riqueza y la fuerza laboral del país.