Por Redacción
La Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) Buenos Aires, que conduce Héctor Daer, ratificó el estado de alerta en el sector sanitario y profundizó las medidas gremiales para exigir una paritaria que compense el deterioro salarial frente a la inflación. La conducción de la organización sindical responsabilizó a los empresarios, a quienes definió como «mezquinos e insensibles» por ofrecer aumentos salariales por debajo de los índices inflacionarios, lo que afecta de manera grave el poder adquisitivo de miles de trabajadores de la salud.
Desde el viernes pasado, ATSA Buenos Aires realiza acciones en diversos centros de salud de la ciudad con el objetivo de visibilizar el conflicto y fortalecer la organización colectiva. En un comunicado, el gremio sentenció: «Con empresarios miserables no hay salud», reflejando el profundo descontento que existe entre quienes sostienen el sistema sanitario día tras día.
El sindicato anunció que las protestas aumentarán en intensidad en los próximos días en todos los lugares de trabajo, como respuesta a la falta de avances en las negociaciones paritarias. ATSA enfatizó: «Sin salarios dignos, no hay salud posible» y ratificó su compromiso con la defensa de los derechos laborales mediante la unidad y la militancia.
El escenario pone en evidencia la creciente distancia entre las necesidades de los trabajadores y la actitud de los empresarios en un sector fundamental para la sociedad. ATSA Buenos Aires afirmó que no cederá en su reclamo por condiciones laborales justas, mientras el conflicto amenaza con agravarse en el corto plazo. Las medidas se replican en distintos puntos del país, convocadas por los sindicatos de base de la Federación Argentina de Trabajadores de la Sanidad (FATSA), que también conduce Héctor Daer.