Por Redacción
Las políticas de Milei profundizaron el deterioro del mercado laboral, con una expansión sostenida del empleo informal, una caída del trabajo registrado y una tasa de desocupación que se ubicó por encima de los niveles de 2023. Más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados se desempeñaron en la informalidad durante el primer trimestre de 2026. El dato surge del último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que ubicó la tasa de empleo no registrado en 44,2% y advirtió sobre la pérdida de empleo formal durante la gestión de Javier Milei.
Según el relevamiento, basado en la última medición del INDEC libertario, la desocupación alcanzó el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, lo que representó un aumento de 0,9 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2023. El estudio sostuvo que las plataformas digitales funcionan como una salida inmediata para quienes pierden un empleo formal, una situación que reduce el impacto estadístico sobre el desempleo abierto.
En tal sentido, el CEPA expuso que «ante la pérdida de un empleo asalariado formal, la facilidad de acceso a las plataformas digitales permite un ‘rebusque’ inmediato que impide la transición técnica del individuo hacia la categoría de desocupado. El trabajador permanece en el universo de la población ocupada bajo la modalidad de cuenta propia (formal o informal), invisibilizando la situación de desempleo latente».
Por otro lado, el informe precisó que el 13% de los trabajadores de plataformas desarrolla jornadas de entre cero y 24 horas semanales. A pesar de la inestabilidad y la falta de cobertura laboral que caracteriza a estas actividades, esos trabajadores continúan siendo contabilizados como ocupados. Del mismo modo, el CEPA indicó que entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se perdieron 216.321 empleos privados registrados, una caída del 3,4%, mientras que el régimen de monotributo incorporó 165.542 nuevos contribuyentes, equivalente a un incremento del 8%. Remarcó que los datos reflejan que parte de los puestos formales destruidos fueron reemplazados por modalidades laborales más vulnerables y con menores niveles de protección.
En la misma línea, el trabajo destacó que la tasa de empleo no registrado llegó al 44,2% en el primer trimestre de 2026. El indicador creció 2,2 puntos porcentuales frente al mismo período de 2025 y acumuló una suba de 3,4 puntos respecto de 2023. En términos concretos, más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados desempeñan sus tareas sin aportes jubilatorios, cobertura de salud, licencias pagas ni resguardo frente al desempleo.
El estudio cuestionó los argumentos oficiales sobre la creación de empleo. Recordó que Milei exhibió en abril un gráfico de la consultora Econométrica para destacar la generación de puestos de trabajo durante su gestión. Sin embargo, el CEPA sostuvo que la evolución del mercado laboral muestra una realidad distinta. De acuerdo con datos de la Encuesta Permanente de Hogares, entre el primer trimestre de 2024 y el primero de 2026 se generaron 603.600 empleos no registrados, mientras que desaparecieron 246.000 puestos de trabajo registrados.
Por otra parte, la presión sobre el mercado laboral aumentó 3,5% en la comparación interanual, impulsada por el crecimiento de la subocupación y por una menor búsqueda de empleo entre quienes ya tienen una ocupación. El informe interpretó este fenómeno como una señal de desaliento frente a la escasez de oportunidades laborales de calidad en un contexto de contracción del empleo privado registrado. Para el CEPA, la expansión de la informalidad constituye el rasgo más visible de la actual etapa del mercado de trabajo y evidencia un deterioro en la calidad de las inserciones laborales, con una porción cada vez mayor de trabajadores que accede a empleos precarios y sin protección social.