Por Redacción
Javier Milei, acompañado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó este martes el plan de reforma de la Policía Federal que habilita a la fuerza a actuar sin autorización judicial y a realizar tareas de vigilancia en redes sociales. La medida fue oficializada mediante la modificación de la Ley Orgánica 21.965, publicada este lunes en el Boletín Oficial.
La principal novedad es la creación del Departamento Federal de Investigaciones, que concentrará todas las tareas de inteligencia criminal bajo la órbita del Ministerio de Seguridad. El nuevo esquema le permite a la Policía Federal intervenir comunicaciones digitales, analizar publicaciones y perfiles en plataformas como X, Instagram o TikTok, y detener personas sin intervención previa de un juez.
En ese marco, sin presencia de público y ante las autoridades de la fuerza, Bullrich expresó: «sepan todos y cada uno de los miembros de la Policía Federal Argentina, que hoy ya están en esta fuerza, que todos van a tener cabida, porque toda tarea va a ser importante: aquellos que están en servicio de custodia; aquellos que están en laboratorios; aquellos que están en la calle; aquellos que están haciendo análisis de investigaciones complejas, todos son necesarios».
Fuentes de ámbito de seguridad, consultadas por AGN Prensa indicaron que existe malestar entre el cuerpo de agentes y oficiales por la disposición del Ejecutivo. La cuestión salarial es uno de los ejes que atraviesa la cuestión así como la ampliación de tareas. Por otro lado, Patricia Bullrich será quien maneje la caja de la nueva organización.
En ese contexto, Milei aseguró que «el orden público es sagrado. Por eso terminamos con los piquetes extorsivos que tenían de rehén, a la gente de trabajo». Y repitió que «los de azul son los buenos y los malos son los delincuentes. O sea, terminamos con la nefasta lógica del zaffaronismo penal, que trataba a las victimarias como víctimas y volvimos al sendero del sentido común». Obviamente, durante su discurso no hizo mención a la represión que todos los miércoles encabeza la fuerza contra los jubilados.
Indicó que «a partir de hoy, tendremos una Federal, no ya focalizada en patrullar la calle, como hacen las policías locales, sino enfocada en la investigación criminal, al servicio de desarticular organizaciones criminales». Del mismo modo añadió que «vamos a reformar el perfil de los investigadores; vamos a capacitar en técnicas investigativas a quienes hoy integran la Federal; incorporar personal nuevo que traiga expertise de distintos trasfondos y competencias, como carreras universitarias, en Abogacía, Psicología Social y Ciencias de la Computación».
El libertario explicitó su subordinación a poderes internacionales, por lo que se puede inferir que esta reforma, que se realizó de espaldas a la Constitución, responde a una estructura política que pretende sostener la dependencia nacional. Al respecto aseguró: «vamos a aprender de los mejores; vamos a aprender de Estados Unidos; vamos a aprender de Israel. Así pondremos a la Policía Federal Argentina en línea con los estándares del FBI y las principales fuerzas de investigación criminal de los gobiernos del mundo».
Como si esto no bastara, ponderó la estructura de vigilancia de Estados Unidos: «el FBI norteamericano de antaño, que – después de cinco décadas – bajo el liderazgo del histórico Edgar Hoover se transformó en quizás la fuerza del orden más famosa y prestigiosa de la historia humana. El corazón de la gran reforma que implementó Hoover estuvo, precisamente, en profesionalizar a su fuerza de investigaciones, en darle herramientas al personal histórico, invertir en tecnología e investigación, e incorporar a la fuerza a profesionales con formación en distintas áreas, no sólo policías, y también en fortalecer la cultura de disciplina, entrega y excelencia en la organización».