Por Redacción
Los presidentes de Rusia y de China, Vladímir Putin y Xi Jinping, mantuvieron este miércoles una reunión por videoconferencia donde ratificaron la cooperación estratégica entre Moscú y Beijing frente al escenario de confrontación internacional impulsado por Estados Unidos y sus aliados. El encuentro se desarrolló en el marco del 25° aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación que rige la relación bilateral, un acuerdo que ambas partes ratificaron como la base política y jurídica de su vínculo.
En ese contexto, el presidente ruso sostuvo: “La cooperación estratégica entre Rusia y China responde a los intereses fundamentales de nuestros pueblos y contribuye a la estabilidad internacional”. La agenda del encuentro incorporó la situación de varios países bajo presión de Washington.
El asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, informó que los jefes de Estado analizaron los casos de Cuba, Irán y Venezuela. El funcionario precisó que, en relación con Venezuela, el 3 de enero se produjo una agresión militar que representó una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas y que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
De acuerdo con Ushakov, Putin y Xi resolvieron mantener el nivel de cooperación política y económica con Caracas y con La Habana. En el caso cubano, la definición se produjo luego de la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump para cortar el suministro de petróleo a la isla. Sobre Irán, los mandatarios evaluaron el deterioro del clima internacional tras las amenazas militares de la Casa Blanca y la exigencia dirigida a Teherán para que abandone su programa nuclear de carácter pacífico.
Durante la reunión, los presidentes ratificaron la decisión de coordinar posiciones en los principales espacios multilaterales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas, los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái, con el objetivo de sostener un esquema de relaciones internacionales basado en el multilateralismo.
Putin aseguró el respaldo ruso a los esfuerzos conjuntos destinados a defender la soberanía, la seguridad nacional y el derecho de ambos países a elegir su propio modelo de desarrollo frente a las presiones externas. El jefe del Kremlin confirmó que el comercio bilateral superó los 200.000 millones de dólares por tercer año consecutivo y destacó que Rusia conservó su lugar como principal proveedor energético de China. En ese marco, subrayó la relevancia del gasoducto Fuerza de Siberia y de los acuerdos que permiten elevar el suministro anual de gas natural hasta los 44.000 millones de metros cúbicos.
El presidente ruso informó que el intercambio agrícola creció más de 20 por ciento y remarcó el avance de proyectos conjuntos en energía nuclear de uso pacífico, industria aeroespacial, inteligencia artificial, alta tecnología e investigación científica. En el plano social y cultural, Putin señaló que se desarrollaron más de 400 actividades bilaterales durante el último año. Indicó que más de 56.000 estudiantes chinos cursaron estudios en universidades rusas, mientras que más de 21.000 jóvenes rusos lo hicieron en instituciones chinas.
Putin valoró la puesta en marcha del régimen de exención recíproca de visados, que habilita estadías de hasta 30 días por turismo, negocios, ciencia, cultura y actividades deportivas. Por su parte, el presidente de China afirmó que la relación bilateral ingresó en una nueva etapa y convocó a elaborar un nuevo plan integral de cooperación orientado a profundizar la coordinación estratégica en el marco del nuevo ciclo económico global.
Xi Jinping expresó: “Es momento de fortalecer la cooperación estratégica y avanzar juntos en la dirección correcta del desarrollo bilateral. China y Rusia deben trabajar juntas para mantener la estabilidad estratégica global, ya que la situación internacional se ha vuelto cada vez más turbulenta desde el comienzo del año».