En enero del ´89, con apoyo de canales de televisión de nuestro país, Patricia Bullrich, en nombre de la Juventud Peronista, produjo el intento de la «toma» del buque inglés «Indiana» en el puerto de Montevideo. La respaldaron Jorge Reyna por la «JP» y Saúl Ubaldini por la CGT, sector «combativo». Llegaba Carlos Menem al poder y la Argentina vivía el final del ciclo de Raúl Alfonsín.
Ella, Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, había vivido el ciclo de militante en la organización Montoneros, 1972-80. En su regreso al país volvió a adquirir el rol en la «Jotapé». En distintos actos, cabello ensortijado, con las arengas clásicas de entonces: «Juventud presente… Perón, Perón o muerte». El recuerdo remite al Luna Park, primavera del 84. Apenas llegado al poder Raúl Alfonsín.
Todavía andan por ahí los videos. Mucho antes, a raíz del escenario político actual y la influencia de EE.UU. en nuestra Argentina, ella tuvo otros ideales. Se recuerda el repudio a la visita del influyente empresario norteamericano Nelson Rockefeller, a fines de la dictadura del Gra. Juan Carlos Onganía, 1970. Tiempos de «Patria sí; colonia no».
La presunta «toma» del buque inglés en el alfonsinismo se consideró una «venta de humo» de Patricia Bullrich. Los diarios de la época no le dieron demasiada trascendencia. La reivindicación hecha por la actual senadora nacional del gobierno de Javier Milei estaba dirigida «a reivindicar la Guerra de Malvinas» en la primera llegada de una nave inglesa a América del Sur después del conflicto.
La generación de sobrevivientes que tiene a Patricia Bullrich como una antigua militante de causas «revolucionarias» vive, en algún caso, con cierto «estupor» cómo pudo cambiar tanto la «polvorita» que estuvo presa en el 72, Villa Devoto —detenida por empleo de una bomba «Molotov» (oficial de altos mandos, tiempos de Josep Stalin)—, acto contra el gobierno de Lanusse, al final. Primavera de 1972.
Mientras el presidente de la Nación abunda con datos de los históricos austríacos, todos liberales que subrayan como algo esencial «la libertad individual», ella, la «Pato» Bullrich, creció —siendo veinteañera— leyendo, como el resto, a notables del Pensamiento Nacional. Aquí, al infortunado Juan José Hernández Arregui (**), autor de «Peronismo y socialismo», 1971.
En la misma época, fines de los ´60, desde Vietnam, antes Argelia, los países colonizados por potencias de Europa vivían su lucha por la liberación. En África, Angola, el Congo. El oro, los metales, como ahora el petróleo de Venezuela, remitían a la llamada «guerra popular y prolongada». Saigón dejó 40 mil bajas, soldados norteamericanos. Casi un millón de vietnamitas. Las bombas de napalm (incendiarias). La guerra en Medio Oriente, antes «Los seis días», volcó a miles de jóvenes en favor de Palestina.
El escritor, periodista, ensayista Frantz Fannon (***), Martinica, colonia francesa, autor de «Los condenados de la tierra», 1961, previo a «La batalla de Argelia» (Pontecorvo), tuvo rápida fama en generaciones universitarias de la Argentina. Una expresión acuñada por entonces: «Todo espectador es un cobarde o un traidor» (Fannon). No escapaba a «Pato» Bullrich.
De pronto, en los movimientos revolucionarios de Latinoamérica, el «dream team» exhibía las figuras de Perón, «Evita», el «Che» Guevara, Mao, Fidel Castro. En esas corrientes abrevaba Patricia. ¿Qué tal? La tribuna del olvido también se ocupó de ella. Casi, como enfermedad. Hoy se ubica en el extremo opuesto.
En el ´75, hace medio siglo, el impacto en pleno gobierno de Isabel, el secuestro de los hermanos Jorge y Juan Born la tuvo como parte de la «misión» que lideraba su ex cuñado Rodolfo Galimberti. El rescate pedido al holding cerealero rondó los 60 millones de dólares. La ex militante de la «Juventud Peronista», apenas 20 años.
Hoy, «la guerra» es «por las coimas» en el gobierno de Javier Milei. Aparece ahora en «el escándalo Spagnuolo» Daniel Garbellini, al que el «hombre de los audios» definió en las grabaciones como «el delincuente», sin olvidar el «affaire» de las cripto.
Hoy, «Pato» Bullrich es «devota» por «seguimiento» a Javier Milei, de la escuela económica austríaca del siglo pasado. Los paladines de «las libertades individuales», alejada de todo movimiento de reivindicación social.
El film de la época, «Mi pasado me condena», 1969, con Jane Fonda. Todo es coincidente.
Ampliaremos.
**Juan José Hernández Arregui, nacido en Pergamino en 1913. Brillante escritor, ensayista político, periodista y profesor universitario en los´60. Autor entre otros libros recordados del memorable «Peronismo y Socialismo». ESin olvidar el «Imperialismo en América Latina». En la primavera del 74 perseguido por la «Triple A» se radicó en Mar del Plata. Donde murió de un síncope Cardíaco. Tenía 61 años.
*** Frantz Fannon, expresión relevante de la liberación de Argelia en la dominación francesa de los 60. Autor de «Los Condenados de la tierra».
*Por José Luis Ponsico